Reolum propone revisar las cargas eléctricas y establecer apoyos específicos para que los primeros proyectos de combustibles sintéticos puedan producir en Europa. Ante la construcción de plantas de e-Metanol verde en países fuera de la Unión Europea, la compañía indica que el esfuerzo económico europeo para descarbonizar el transporte puede terminar impulsando la producción exterior si no se crean condiciones para invertir dentro de sus fronteras. Yann Dumont, CEO y vicepresidente de Reolum, trasladaba ayer estas propuestas durante su intervención en la mesa sobre transporte marítimo de la jornada Una hoja de ruta de combustibles sintéticos para España, organizada por T&E, ECODES y Cleantechfor Iberia.
El transporte marítimo necesita incorporar combustibles que permitan cumplir los objetivos de FuelEUMaritime, que exige reducir la intensidad de emisiones de la energía utilizada a bordo un 80% en 2050 respecto a 2020. El e-Metanol verde, que Reolum desarrolla en España, es una de las alternativas para responder a esa demanda. Para disponer de producción propia, Dumont considera necesario corregir las cargas que dificultan la financiación y encarecen la operación de las primeras plantas.
Tres palancas regulatorias para desbloquear la inversión privada
Los pagos anticipados por reserva de capacidad eléctrica comprometen recursos de los promotores antes de que las instalaciones comiencen a consumir. Según Dumont, pueden exigirse con hasta 21 años de antelación y se suman a las inversiones millonarias necesarias para construir las plantas. Reolum plantea revisar este sistema para optimizar el flujo de caja operativo (Opex) inicial.
A esa carga inicial se añaden los costes eléctricos de producir hidrógeno renovable. Los productores deben adaptar su consumo a las horas de generación renovable para cumplir la denominada correlación horaria. Dumont cuestiona que, además de asumir el coste de esa adaptación, deban pagar determinados servicios de ajuste, destinados a mantener el equilibrio entre la generación y la demanda del sistema eléctrico. Su propuesta es eximir de estos últimos a quienes cumplen la exigencia horaria, incentivando la eficiencia del sistema sin duplicar costes estructurales.
Los proyectos pioneros afrontan, además, costes de ingeniería y desarrollo de soluciones que podrán aprovechar las futuras instalaciones. Por ello, Reolum reclama un mecanismo de apoyo específico para quienes financian ese aprendizaje, capitalizan los costes de primera ejecución (First-of-a-Kind o FOAK) y asumen el esfuerzo económico de poner en marcha una nueva industria.









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