Petróleo & Gas

Trump cierra la puerta a las petroleras chinas en Venezuela: Repsol, dentro

La medida excluye también cualquier operación vinculada a actores de Rusia, Irán, Corea del Norte o Cuba

Ningún comentario

La Administración de Donald Trump ha reforzado el cerco a la participación china en el negocio petrolero venezolano al aprobar una nueva licencia general que autoriza determinadas operaciones con crudo de origen venezolano, pero excluye explícitamente a empresas controladas o asociadas con capital de la República Popular China.

La medida, emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, redefine el marco de las sanciones y abre la puerta a compañías occidentales ya implantadas en el país, entre ellas la española Repsol, siempre que cumplan estrictas condiciones legales y financieras.

La Licencia General 46, con fecha del 29 de enero de 2026, permite a entidades estadounidenses establecidas antes de finales de enero de 2025 realizar transacciones “ordinarias y necesarias” para la extracción, exportación, transporte, refinado y comercialización de petróleo venezolano, incluso cuando estas operaciones involucren al Gobierno de Venezuela o a Petróleos de Venezuela (PdVSA).

Leyes estadounidenses

El texto establece que los contratos deberán regirse por leyes estadounidenses y que cualquier pago a personas bloqueadas será canalizado a cuentas controladas por el Tesoro de Estados Unidos, evitando así ingresos directos y discrecionales para Caracas.

Delcy Rodríguez analiza con las petroleras Repsol, Chevron y Shell su reforma de la ley para atraer la inversión a Venezuela
La mandataria ha estimado que este año llegarán al país alrededor de 1.400 millones de dólares en inversión para el sector de hidrocarburos.

El giro más significativo de la licencia es la exclusión expresa de cualquier operación que involucre a empresas venezolanas o estadounidenses controladas, directa o indirectamente, por compañías chinas o que mantengan empresas mixtas con ellas. Esta cláusula supone, en la práctica, un veto a la participación de las petroleras de China en el esquema de flexibilización parcial de las sanciones, consolidando una estrategia de Washington orientada a limitar la influencia de Pekín en el sector energético venezolano.

Presencia histórica

En contraste, el nuevo marco beneficia a compañías europeas con presencia histórica en el país. Repsol, que mantiene proyectos conjuntos con PdVSA y ha operado en Venezuela bajo licencias específicas en años recientes, queda dentro del perímetro autorizado, siempre que sus operaciones se ajusten a los requisitos de la licencia y a las obligaciones de reporte establecidas. Estas incluyen la comunicación detallada de volúmenes, destinos, valores y pagos asociados a cada transacción cuando el crudo se exporte fuera de Estados Unidos, con informes periódicos a las autoridades estadounidenses.

Repsol dice a Trump que quiere "invertir con fuerza" en Venezuela y triplicar su producción
La firma está preparada para multiplicar por tres su producción de crudo en el país caribeño, hasta aproximadamente los 135.000 barriles diarios.

La licencia también prohíbe expresamente esquemas de pago considerados no comerciales, como el uso de oro, criptomonedas o canjes de deuda, y mantiene el bloqueo de activos ya sancionados, subrayando que la apertura es limitada y reversible. Asimismo, excluye cualquier operación vinculada a actores de Rusia, Irán, Corea del Norte o Cuba, reforzando el carácter geopolítico del instrumento.

Noticias relacionadas

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios

Este sitio web está protegido por reCAPTCHA y la Política de privacidad y Términos de servicio de Google aplican.