Capturar dióxido de carbono (CO2) directamente del aire requiere energía, y reducir ese consumo es uno de los principales retos para que esta tecnología pueda desplegarse a gran escala. Investigadores de la Universidad de Delaware y de RepAir DAC Ltd. han desarrollado ahora un sistema basado en una batería de hidróxido de níquel que utiliza electricidad para capturar y liberar el CO2, evitando los procesos de calentamiento y enfriamiento empleados habitualmente por otras tecnologías de captura directa de aire.
La captura directa de aire, conocida como DAC por sus siglas en inglés, consiste en hacer pasar aire por un material capaz de retener el CO2. Una vez capturado, el dióxido de carbono debe separarse de ese material para poder almacenarlo o utilizarlo posteriormente.
En muchos de los sistemas existentes, esta separación se consigue calentando el material que ha atrapado el CO2. Después hay que volver a enfriarlo para iniciar un nuevo ciclo. Este proceso, que se repite continuamente, consume grandes cantidades de energía y encarece la captura.
La propuesta desarrollada por los investigadores sustituye ese proceso térmico por electricidad. El objetivo es que la energía necesaria para capturar y liberar el CO2 pueda proceder además de fuentes renovables, como la energía solar o la eólica.
"La captura electroquímica de carbono es una solución prometedora de bajo coste energético para la captura directa de aire mediante el uso de electricidad renovable y evitando la sorción térmica tradicional, intensiva en energía", explican los investigadores en su estudio.
Una batería que captura y libera el CO2
El sistema funciona de forma similar a una batería. Cuenta con dos electrodos fabricados con hidróxido de níquel y una membrana situada entre ellos que permite el movimiento de determinadas partículas cargadas eléctricamente.
Al aplicar electricidad, se producen las reacciones químicas necesarias para capturar el CO2 presente en el aire y, posteriormente, liberarlo de forma concentrada para poder recogerlo.
Una de las principales ventajas del sistema es precisamente que no necesita calentarse y enfriarse continuamente para realizar estas dos operaciones. Esto puede reducir la energía necesaria para el proceso y facilitar su funcionamiento con electricidad procedente de fuentes renovables.








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