La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha asegurado que el cierre del Estrecho de Ormuz ha encarecido en 127.000 millones de euros las importaciones de combustibles fósiles de la Unión Europea (UE), una factura adicional que ha utilizado para advertir del coste económico de la dependencia energética del bloque y defender la continuidad de sus objetivos climáticos.
"Desde el cierre del estrecho de Ormuz, los combustibles fósiles importados han costado a Europa 127.000 millones de euros adicionales, sin recibir ni una sola molécula más de energía. 127.000 millones. Solo por el cierre del Estrecho de Ormuz", ha señalado durante su intervención en el encuentro empresarial 'WinWin' celebrado en Bruselas.
La jefa del Ejecutivo comunitario ha vinculado este aumento del gasto a la exposición de la economía europea a las crisis internacionales, al advertir de que, cuando la UE compra petróleo y gas en el exterior, también corre el riesgo de importar las perturbaciones que afectan a los mercados energéticos.
Ormuz y la UE
En este contexto, la conservadora alemana ha reafirmado el compromiso de Bruselas con la reducción de emisiones, después del acuerdo sobre el objetivo climático para 2040, que contempla un recorte del 90%, y ha asegurado que la Comisión mantendrá sus planes pese a las dificultades que atraviesa la industria europea.
"Quiero dejarlo absolutamente claro. Europa mantendrá el rumbo. Mantendremos nuestros objetivos y respaldaremos a nuestras industrias limpias. Pueden contar con ello", ha afirmado, al tiempo que ha defendido que la transición energética debe servir también para reducir la dependencia de las importaciones y reforzar la competitividad.







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