El ministro alemán de Medioambiente, Carsten Schneider, ha afirmado que la guerra en Irán con el bloqueo del Estrecho de Ormuz, por el que pasaba una cuarta parte del petróleo mundial, ha demostrado que las energías fósiles no garantizan la seguridad de suministro de estos combustibles, por lo que abogó por acelerar la expansión de las fuentes renovables.
En la apertura del 17º Diálogo sobre el Clima de Petersberg, en el que también participa la vicepresidenta tercera del Gobierno español y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, Schneider señaló que el mundo experimenta por segunda vez después de 2022, con el inicio de la guerra de Rusia contra Ucrania, lo volátiles que son los mercados de energía fósil.
"Los precios de los combustibles fósiles, petróleo, gas y carbón, han aumentado de forma masiva. Algunos países han racionado los combustibles fósiles. Algunas empresas han reducido su producción. Está claro: esta es una crisis de los combustibles fósiles", afirmó en lo que es la primera conferencia ministerial después de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático o COP en la ciudad brasileña de Belém a finales del año pasado.
El ministro germano sostuvo que "las energías fósiles no garantizan la seguridad de suministro que las personas, las empresas, las economías y las cadenas globales de suministro necesitan con tanta urgencia".
"Quien hoy depende de la importación de petróleo y gas se expone a riesgos incalculables", sentenció.
En cambio, agregó, las energías renovables "son energías de seguridad".
Las renovables para Alemania
"Por eso debemos acelerar aún más su expansión: por nuestra seguridad y por el clima. Así, el desarrollo de las energías renovables y la eficiencia energética se convierten en un componente central de un concepto ampliado de seguridad", indicó.
"La energía renovable disponible y más asequible combate la pobreza energética. Y fortalece la seguridad y la soberanía energética. Asegura la resiliencia económica, la creación de valor y el empleo, tanto en fabricantes a nivel global como local, incluso en los oficios y pequeñas empresas", argumentó Schneider.
A su juicio, en esta nueva crisis "se hace evidente que la transición energética global está muy avanzada y es imparable", pero "debemos hacerlo mejor y más rápido", apuntaló.
"Porque al mismo tiempo, la Tierra sigue calentándose. Los años desde 2015 han sido los once más cálidos jamás registrados. Los océanos baten récords de temperatura año tras año", afirmó.
En su opinión, retrasar la transformación energética conllevaría enormes riesgos para la salud y la seguridad, para la naturaleza y para la economía, ya que "no actuar es costoso".
"Y más allá de 1,5 grados, la adaptación se vuelve cada vez más difícil, y en algún momento imposible", recalcó.
Encuentro en plena crisis energética
El Diálogo sobre el Clima de Petersberg es el primer encuentro de política climática desde el inicio de "la mayor crisis de energía fósil hasta la fecha", según el departamento de Schneider.








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