Un consorcio integrado por grandes fabricantes de automóviles y empresas eléctricas ha enviado una carta abierta al regulador alemán de la red eléctrica, la Bundesnetzagentur (BNetzA), en la que le reclama que simplifique las nuevas normas que podrían poner en entredicho la viabilidad económica de la carga bidireccional de los vehículos eléctricos, según informa el diario económico Handelsblatt.
Automovilísticas y eléctricas piden al regulador alemán que flexibilice las normas sobre la carga bidireccional
El consorcio considera que las normas previstas, cuya entrada en vigor está fijada para el 1 de octubre, son demasiado complejas y amenazan la posición de Alemania como posible líder internacional en carga bidireccional

Un liderazgo en peligro
El grupo, del que forman parte BMW, Ford y Octopus Energy, considera que las normas previstas, cuya entrada en vigor está fijada para el 1 de octubre, son demasiado complejas y amenazan la posición de Alemania como posible líder internacional en carga bidireccional, también conocida como tecnología Vehicle-to-Grid (V2G). Este sistema permite que los vehículos eléctricos devuelvan a la red la electricidad almacenada en sus baterías cuando otros consumidores la necesitan, contribuyendo así a equilibrar el sistema eléctrico de forma similar a como lo hacen las instalaciones de almacenamiento energético.
La BNetzA ha recibido fuertes críticas por las nuevas normas, conocidas como “MiSpeL” —siglas en alemán de integración de mercado de sistemas de almacenamiento y puntos de recarga—, y representantes del sector sostienen que podrían comprometer la viabilidad económica del modelo V2G.
“Lo que está planteando actualmente la Agencia Federal de Redes hace que la carga bidireccional resulte poco atractiva desde el punto de vista económico. Esto hará inviable su implantación en el mercado masivo”, advirtió Loic Geipel, de la Asociación Alemana de la Industria Automovilística (VDA).
Aunque el consorcio valoró positivamente, "en principio"», la orientación del sistema “MiSpeL”, alertó de que su configuración actual "implica importantes obstáculos técnicos, económicos y operativos que ponen en riesgo el despliegue comercial de la carga bidireccional". Entre los principales puntos de fricción figuran las normas relativas a las ayudas públicas y los requisitos de instalación de contadores inteligentes.
Los fabricantes alemanes de automóviles afrontan una fuerte presión debido a la intensa competencia de las compañías chinas de vehículos eléctricos. Sin embargo, la tecnología V2G constituye uno de los ámbitos en los que las automovilísticas alemanas consideran que todavía conservan una ventaja tecnológica.
“En materia de control, conectividad y comercialización, somos líderes tecnológicos”, declaró Maximilian Wilshaus, de Elli, la filial eléctrica del Grupo Volkswagen.
Implantación limitada
Aunque la carga bidireccional ya es técnicamente viable, su implantación todavía es limitada en Alemania debido a varios factores pendientes de resolver, según señaló a comienzos de este año la asociación del sector energético BDEW.
Además de la ausencia de estándares internacionales comunes para los vehículos y los puntos de recarga, entre estos obstáculos figuran las cuestiones relacionadas con la fiscalidad de la electricidad y su comercialización cuando los propietarios de vehículos eléctricos inyectan en la red la energía almacenada en sus baterías.
Otro de los problemas en Alemania es el retraso en el despliegue de los contadores inteligentes. Esta tecnología requiere sistemas adecuados de medición y facturación para que pueda funcionar un mercado de carga bidireccional.
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