La compañía energética británica bp ha iniciado la fase principal de desmantelamiento de la antigua isla de amarre y las líneas submarinas situadas frente a la costa de Castellón que se utilizaba como punto de descarga y está en desuso.
Tras obtener los permisos necesarios y finalizar los trabajos de preparación, arranca ahora la parte más visible del proyecto: el desmontaje de las estructuras y las líneas submarinas, según han informado fuentes de la empresa.
La isla, propiedad de bp y sujeta a concesión de la Autoridad Portuaria de Castellón, se empleó para actividades de descarga. En 2012, la compañía invirtió 50 millones de euros en dos nuevos puntos de atraque en la dársena sur del puerto, lo que permitió trasladar allí sus operaciones.
Una vez terminada la vida operativa de la isla de amarre, bp inició un proceso administrativo para su retirada, acorde con la complejidad técnica y regulatoria de la actuación. Culminó con un informe favorable en 2025 de las administraciones competentes y la autorización definitiva el pasado mes de febrero de 2026. Una vez concluida la fase de contratación de los servicios especializados, las obras comenzaron este mismo 2026.
Durante el segundo trimestre, bp completó los trabajos preparatorios para el desmontaje —ingeniería de detalle, permisos, contratación del equipo de dirección facultativa y habilitación logística—, incluyendo inspecciones submarinas para verificar el estado del fondo marino y minimizar el impacto ambiental.
Una vez adjudicados ya todos los contratos especializados el proyecto entra este tercer trimestre en su fase principal de desmantelamiento, "siempre bajo estrictos estándares de protección ambiental y de seguridad", añaden las fuentes.
La seguridad para bp
Más allá de la propia retirada de la infraestructura, bp está ejecutando el proyecto bajo "estrictos" estándares de seguridad y de protección ambiental. Los trabajos se desarrollan dentro de un marco de control que incluye la supervisión técnica especializada e independiente que vela por el cumplimiento de todos los procedimientos y de los requisitos regulatorios aplicables.
También contempla planes específicos de seguridad y salud adaptados al entorno marino, un plan de vigilancia ambiental y de prevención de la contaminación y un plan de gestión de residuos que garantizan la trazabilidad y el tratamiento adecuado de todos los materiales retirados.
Asimismo, se prevén inspecciones submarinas con tecnología avanzada mediante vehículos operados por control remoto y buceo profesional, para verificar la integridad de las tuberías y retirarlas con la máxima precisión para minimizar cualquier afección al fondo marino y procedimientos específicos de limpieza, corte y traslado de los materiales a cargo de empresas especializadas.






Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios