Así lo ha anunciado Miguel Arias Cañete, comisario europeo de Acción por el Clima y Energía: "Las dos economías más grandes, las mayores importadores netas de energía y las dos mayores consumidoras de energía", comparten "muchos retos y una responsabilidad creciente" para cumplir con los objetivos marcados en el Acuerdo de París, en la reunión del G20 celebrada la pasada semana en Pekín, China.
Uno de sus mayores retos será poner en marcha el mayor mercado de comercio de emisiones de CO2 del mundo, que comenzará en 2017 y se prolongará durante tres años, además de un acuerdo para una "hoja de ruta' en el ámbito de la energía. El proyecto de cooperación de comercio de emisiones, dotado con 10 millones de euros, se asentará sobre el proyecto de cooperación que comenzó en 2004.
Apuesta decidida por las renovables
Pero Arias Cañete y Nur Bekri, director de la Administración Nacional de Energía de China, no se han quedado ahí. Han ampliado ese acuerdo a un Plan Energético global, donde ambas partes han aprobado, de manera conjunta, una hoja de ruta donde se dará prioridad a la seguridad del suministro de energía, a las nuevas infraestructuras y a una mayor transparencia de los mercados.
Esta hoja de ruta es la piedra angular de una ambiciosa asociación cuyo objetivo es comenzar la transición hacia una economía baja en carbono.
El acuerdo sienta las bases para el intercambio de mejores prácticas con respecto a la regulación de la energía, además de buscar soluciones a la crisis energética, así como integrar las energías renovables en la red eléctrica y mejorar la seguridad nuclear.
Por otra parte, el plan de trabajo tiene como objetivo promover mayores inversiones en energías renovables, fomentar la competencia y reducir los costes de estas nuevas tecnologías. Dentro de este capítulo, promocionarán nuevos sistemas de cogeneración, apoyarán el desarrollo del sector del biogás y promoverán las redes inteligentes (smart grids).
La eficiencia energética también es clave en este acuerdo, ya que la UE y China se han comprometido a fomentar el uso de electrodomésticos de bajo consumo y, en general, a desarrollar estándares de energía para los bienes de consumo.
Por último, las dos partes también trabajarán para mejorar las condiciones de comercio e inversión en el sector. La UE espera un mayor apoyo del gigante asiático en las instituciones internacionales de energía, con una mayor participación e implicación, e impulsar el I+D+i conjuntos.
Esta reunión es la antesala de otra convención, en septiembre próximo, del G-20 en Hangzhou, también en China.





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