Las administraciones públicas son las que deberían dar ejemplo a los ciudadanos. En este caso, el Senado, en vez de apostar decididamente por las energías renovables ha preferido hacerlo pero solo un poco.
El Senado quiere romper su contrato con Watium que tenía hasta finales del próximo año y quiere comenzar el próximo 1 de enero con otra nueva comercializadora. Acaba de lanzar una nueva licitación tanto para el suministro eléctrico en alta y baja tensión como para el suministro de gas natural.
Se trata de tres lotes que están valorados en algo más de dos millones de euros por cada ejercicio.
Lo llamativo de esta nueva licitación del Senado es que tiene unas condiciones bastante extrañas para este tipo contratos. Por ejemplo, los adjudicatarios de los lotes de suministro eléctrico deberán acreditar que la energía eléctrica suministrada tiene su origen en fuentes renovables al menos en un 33,3%.
Con esta opción no exige que el 100% del suministro proceda de renovables como hacen en otras muchas licitaciones públicas, y deja abierto para que lo puedan hacer otro tipo de comercializadoras. Para poner un 33% mínimo de renovables, casi mejor que no hubiese puesto nada y que deje el concurso abierto a todas las comercializadoras.
Además, el Senado pondrá requisitos tanto económicos como técnicos, pero no muy altos ya que el contrato no necesita de un gran suministro.
El próximo 7 de diciembre es la fecha tope para enviar las ofertas o las solicitudes de participación. Como en la mayoría de los contratos públicos, la oferta más baja es la que se llevará la licitación.






Maria
17/11/2018