El primer ministro belga, Bart De Wever, no se ha mordido la lengua al hablar de la agenda energética europea, sobre todo, de la pasada. En un evento, denominado, "El Futuro de Europa", organizado por De Tijd y L'Echo, en Bélgica, De Weber atacó al cerrazón europeo, sobre todo alemán, contra la energía nuclear desde el accidente de Fukushima.
Directamente ha asegurado que el rechazo de Europa a la energía nuclear ha sido “la estupidez del siglo”. En un claro ataque también a anteriores gobernantes belgas que apostaron por cerrar las centrales nucleares del país y que finalmente no pudieron hacerlo.
"Tomamos decisiones dogmáticas contra la energía nuclear, lo que fue la estupidez del siglo. Estamos intentando salir de ahí pero ahora estamos muy lejos de conseguirlo. Así que tomamos decisiones dogmáticas, pero lo peor es que todavía estamos tomando decisiones dogmáticas en Europa", djjo durante su intervención.
El año pasado el Gobierno belga tumbó la ley nacional de 2003 que obligaba al país a abandonar la producción de energía nuclear en 2025.
Además, alcanzó un acuerdo para que dos de esos reactores alargaasen la vida nuclear durante otros 10 años.
El parque nuclear de Bélgica
El territorio belga cuenta con siete reactores nucleares de agua a presión, distribuidos en dos emplazamientos: Doel (en la provincia de Flandes Oriental) y Tihange (en la provincia de Lieja).
La central de Doel cuenta con cuatro reactores que entraron en funcionamiento entre 1975 y 1985. Uno de ellos fue cerrado en 2022, al respetar las obligaciones de la ley ahora derogada, dos de ellos debían llegar al fin de su vida útil en 2025 y el cuarto se beneficia ya de una prolongación de diez años, hasta 2035, aunque el Gobierno tiene la intención de que funcionen más allá de esa fecha.
La central de Tihange dispone de tres reactores que entraron en actividad entre 1975 y 1985 y que opera la misma compañía, si bien una de esas turbinas se desconectó definitivamente en 2023.
En paralelo, Bélgica inició en 2024 la construcción de un novedoso reactor nuclear cerca de Amberes alimentado por un acelerador de partículas que generará 100 veces menos residuos que uno tradicional y se espera que funcione como una herramienta pionera en la lucha contra el cáncer, que debería entrar en pleno funcionamiento entre 2036 y 2038.
Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios