El precio de la electricidad en Italia trae por la calle de la amargura a su primera ministra, Giorgia Meloni, que necesita como sea reducir su dependencia de los ciclos combinados de gas que la imposibilitan que el país transalpino tenga la electricidad en el mercado mayorista más alto de Europa.
Primero, lo ha intentado proponiendo una reforma del sistema de comercio de emisiones de la UE que, al menos, ha puesto el debate sobre la mesa y que podría ayudar a reducir algo los precios. Pero Meloni tiene un plan b para mejorar en autonomía energética y no es otro que resucitar la energía nuclear en Italia 40 años después.
Apagón tras Chernobyl
En 1987, después del desastre nuclear de Chernobyl, Italia celebró un referéndum en el que los votantes rechazaron la energía nuclear y aprobaron una ley que establecía una moratoria nuclear.
Como resultado del referéndum, la central nuclear de Caorso que poseía un único reactor con una producción eléctrica neta de 860 MW, solo funcionó desde 1978 y fue cerrada en 1990. Fue, por mucho, la más moderna y en cuanto a su tamaño la planta de energía nuclear más grande y de más capacidad que funcionó en Italia.
En 2011, Berlusconi intento de nuevo poner sobre la mesa la energía nuclear en Italia. Realizó otro referéndum. El resultado demostró clarísimamente la repulsa de los ciudadanos italianos a la vuelta de la energía nuclear. Un aplastante 94% de votos en contra del plan de regreso a la energía nuclear trazado por el gobierno de Berlusconi.







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