España ha conectado apenas 40 MW de nuevas baterías en los últimos tres meses, según los datos oficiales de Red Eléctrica, que sitúan en 260,8 MW la potencia instalada nacional de baterías en agosto de 2026. La cifra supone un incremento de unos 40 MW respecto a los 221 MW registrados por el operador del sistema en mayo y evidencia que, pese al fuerte crecimiento de los proyectos que están obteniendo permisos, la incorporación efectiva de almacenamiento continúa avanzando a un ritmo todavía contenido.
El contraste resulta especialmente llamativo ante el fuerte incremento de las autorizaciones administrativas de construcción (AAC) concedidas durante los últimos meses. Los datos sectoriales muestran que el ritmo de concesión de permisos se ha acelerado con fuerza en 2026, hasta alcanzar en agosto alrededor de 700 MW de AAC otorgadas en un solo mes, frente a los niveles inferiores a 100 MW registrados durante los primeros meses del ejercicio.
Brecha
El sector espera que esta brecha entre proyectos autorizados y baterías efectivamente conectadas se vaya reduciendo durante los próximos meses. Álvaro Sotorrío, cofundador de Orka Energía, considera que el ritmo actual es todavía lento, aunque confía en que España pueda superar con facilidad los 300 MW de baterías operativas antes de terminar el año y apunta a que el país debería estar acercándose a los 500 MW.
La diferencia entre la potencia oficialmente conectada por Red Eléctrica y la que aparece como efectivamente operativa por ejemplo en los registros de Orka Energía responde, además, a los distintos criterios utilizados para medir el avance de los proyectos. Según explica Sotorrío, REE contabiliza una batería como conectada desde el momento en que se produce la conexión, mientras que el seguimiento de Orka Energía toma como referencia un estadio posterior de la tramitación, vinculado a la autorización administrativa de explotación y la inscripción definitiva de la instalación.
"REE da como conectado nada más la batería se conecta, pero luego tarda en operar en mercado", señala Sotorrío, que considera que esta diferencia ayuda a explicar por qué la potencia conectada oficialmente por el operador del sistema es superior a la que aparece en el registro de operación de Orka Energía.
En este último registro, Orka Energía contabiliza actualmente alrededor de 150 MW en estado de operación, una cifra que no debe confundirse con los 260,8 MW oficiales de potencia instalada de baterías publicados por Red Eléctrica. A partir de esa base, la compañía estima que podrían incorporarse entre 500 y 600 MW adicionales antes de finalizar 2026, lo que llevaría su propio registro de operación hasta aproximadamente 750 MW a cierre del ejercicio.
La estimación se apoya en el importante volumen de proyectos que ya han obtenido la AAC. Según Sotorrío, actualmente existen alrededor de 2 GW de proyectos BESS con esta autorización concedida, después del fuerte aumento registrado durante el último trimestre. El paso desde la AAC hasta la entrada efectiva en operación, sin embargo, todavía requiere tiempo y explica por qué el crecimiento de la potencia conectada va por detrás del de los proyectos autorizados.
Plazos
De acuerdo con el análisis de Orka Energía, los proyectos híbridos necesitan de media unos diez meses desde la obtención de la AAC hasta alcanzar la autorización administrativa de explotación o inscripción definitiva, mientras que los proyectos de baterías independientes o stand alone se sitúan en torno a 16-17 meses.
Esta diferencia de plazos hace prever una aceleración de las conexiones durante los próximos meses. El volumen de proyectos que ha ido superando las distintas fases administrativas durante 2026 podría comenzar a traducirse progresivamente en nueva potencia conectada y, posteriormente, en capacidad efectivamente disponible para operar en el mercado eléctrico.
Los escenarios elaborados por Orka Energía para finales de año reflejan precisamente esa incertidumbre. La estimación de stock en operación a 31 de diciembre de 2026 contempla un escenario lento de unos 334 MW, un escenario base de aproximadamente 751 MW y un escenario rápido que alcanzaría los 1.208 MW. La evolución real dependerá de la velocidad con la que los proyectos completen las últimas fases administrativas, de construcción, conexión y puesta en operación.
El crecimiento de las baterías resulta especialmente relevante en un sistema eléctrico con una penetración cada vez mayor de generación renovable. El almacenamiento permite desplazar energía entre diferentes horas del día, aprovechar excedentes de generación renovable y aportar flexibilidad al sistema, especialmente en las horas centrales en las que la producción fotovoltaica puede superar la demanda y presionar los precios a la baja.
La cifra de agosto confirma, no obstante, que el despliegue todavía está lejos de alcanzar el volumen de proyectos que se encuentran en distintas fases de desarrollo. Los 260,8 MW oficiales contabilizados por Red Eléctrica contrastan con los aproximadamente 2 GW de BESS que ya cuentan con AAC, una diferencia que pone de manifiesto el tiempo que transcurre entre la obtención de los permisos y la disponibilidad efectiva de las instalaciones.
Carácter estacional del mes de agosto
Además, el dato de agosto debe interpretarse teniendo en cuenta el carácter estacional de este mes. "En agosto todo baja", apunta Sotorrío, por lo que la evolución de septiembre y del último trimestre del año será especialmente relevante para determinar si la aceleración de las autorizaciones termina trasladándose a las cifras de conexión.
El almacenamiento mediante baterías parte así de una base todavía reducida frente al bombeo hidroeléctrico. Según los datos oficiales de Red Eléctrica, en agosto de 2026 España dispone de 3.331,4 MW de potencia de turbinación de bombeo y 260,8 MW de baterías, lo que eleva la potencia total de almacenamiento a 3.592,2 MW.
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