Irán está exportando más petróleo a través del Estrecho de Ormuz que antes del inicio de la guerra, el pasado 28 de febrero, lo que indica que mantiene el control sobre esa estratégica vía mientras el tránsito del resto de productores regionales permanece prácticamente paralizado.
Así lo afirma el diario estadounidense The Wall Street Journal (WSJ), que cita datos de la firma de seguimiento de petroleros Kpler para apuntar que, desde el inicio del conflicto, siete buques han cargado crudo en la costa iraní y que en los últimos seis días el volumen medio cargado alcanzó 2,1 millones de barriles diarios, por encima de los cerca de 2 millones exportados en febrero.
Mientras tanto, otros productores del Golfo —entre ellos Arabia Saudí e Irak— han reducido producción y buscan rutas alternativas para evitar el paso por el Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo por el que circula aproximadamente un tercio del suministro mundial de petróleo.
El aumento reciente sugiere que los envíos iraníes no están sufriendo interrupciones y que la demanda china de crudo procedente de Irán se mantiene.
La crisis comenzó cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos al inicio del conflicto. En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió de que atacaría cualquier barco que cruzara el estrecho y ha lanzado drones y misiles contra productores petroleros del Golfo, lo que ha disuadido a gran parte de la flota comercial.
El petróleo de Irán
El temor a un bloqueo total del paso marítimo está elevando la volatilidad del mercado energético. El precio del petróleo llegó a situarse cerca de 120 dólares por barril el lunes, antes de caer por debajo de 80 dólares al día siguiente después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que la guerra terminaría “muy pronto”.








Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios