Hace unos días, el presidente Trump impuso fuertes aranceles sobre el acero y el aluminio importados de tres de los principales socios comerciales de Estados Unidos: Canadá, México y la Unión Europea, poniendo fin a las exenciones que les otorgaron en marzo cuando la Administración anunció aranceles del 25% % a todo el aluminio importado.
La medida ha tenido una respuesta rápida y contundente de México, Canadá y la Unión Europea, que anunciaron de inmediato planes para tomar represalias con sus propios aranceles contra los productos estadounidenses. El alcance de la medida es imprevisible pero los efectos generales sobre la economía son malos, ya que la inestabilidad comercial es realmente mala para los negocios.
Y uno de los sectores que se puede ver más afectado es la industria energética. La producción de electricidad depende en gran medida de materiales como el acero, el hormigón, el cobre y el aluminio, tanto para producir electricidad como para transportarla a donde se necesita (ver gráfico).
La cantidad de acero y hormigón necesaria para construir las distintas plantas de energía varía enormemente. La energía solar y eólica consumen más acero que cualquier otra fuente de energía. El gas natural y la nuclear necesitan lo mínimo. La solar necesita 1.600 toneladas de acero por MW, la energía eólica necesita más de 400 toneladas de acero, mientras que el gas y la nuclear solo necesitan 4 y 40 toneladas, respectivamente, según recoge James Conca en un artículo en Forbes.
La eólica y la energía solar también requieren diez veces más transmisión, también intensiva en acero, ya que generalmente se ubican lejos de donde se usa la energía. La torre de transmisión de alto voltaje promedio incluye aproximadamente 30 toneladas de acero y el cable de transmisión contiene aproximadamente una tonelada de acero por milla.
Conca pone un ejemplo que ilustra perfectamente esta realidad: transportar la energía producida por la planta fotovoltaica más grande de EEUU a través de los 482 kilómetros que separan el desierto de Mojave de la ciudad de Los Ángeles requiere del orden de 10.000 toneladas de acero según el diseño específico.
Si bien se tiende a pensar en las energías renovables como asociadas con los Estados Azules (mayoría demócrata), en realidad están creciendo más rápido en los Estados Rojos (mayoría republicana) . Cuatro de los cinco estados con más capacidad instalada de energía eólica son Texas (20.321 MW), Iowa (6.917 MW), Oklahoma (6.645 MW) y Kansas (4.451 MW). El único estado azul entre los cinco primeros es California (5.662 MW).
Cualquiera que sea la razón del enfoque del presidente Trump con los aranceles, ya sea una promesa de campaña, un motivo favorito de un asesor cercano o simplemente una ignorancia total, la imposición de los ‘aranceles tontos’, como los llama el senador republicano Ben Sasse, perjudicará tanto a la América de Trump como a todos los demás.
Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios