La compañía eléctrica japonesa Tepco (Tokyo Electric Power Company) paralizó este jueves los trabajos de reinicio del reactor número 6 de la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa (KK), la mayor del mundo por capacidad, y ordenó después apagarlo, tras detectar una alarma en el sistema de monitorización de las barras de control, un día después de reactivar la instalación.
"Durante la operación de retirada de las barras de control se emitió una alarma en el sistema de monitorización (...) para una de las barras de control, y la operación fue suspendida", explicó la compañía en un comunicado.
La empresa trató de reemplazar los componentes eléctricos dentro del panel que opera las barras de control (que permiten regular la potencia del reactor y son esenciales para su seguridad), pero el problema se mantuvo, por lo que está realizando una investigación.
"La planta se encuentra en condiciones estables y no hay impacto radiactivo al exterior", aseguró la compañía.
La nuclear y Japón
Poco después, Tepco indicó que apagará el reactor mientras investiga las causas de la alarma y anunciará los resultados en cuanto los conozca.
"Si bien la investigación está en curso, dado que se espera que la determinación de la causa tome tiempo, hemos decidido cerrar temporalmente la central hoy e inspeccionar el área afectada", explicó la empresa en otro comunicado.
La noticia llega un día después de que Tepco reiniciase, en la tarde del miércoles, la central, quince años después de su clausura en 2011 a raíz del accidente de la planta nuclear de Fukushima, gestionada por la misma empresa.








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