La ministra portuguesa de Medio Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho, ha abogado por pensar en las infraestructuras eléctricas "de una forma diferente" y defendió, entre otras medidas, soterrar las líneas para reforzar la resiliencia de la red, a la luz de los últimos temporales que han dejado a cientos de miles de ciudadanos sin suministro.
"En un momento en que nuestro país está trabajando para expandir y modernizar su red eléctrica tenemos que plantear la posibilidad de enterrar algunas líneas", afirmó Carvalho en una rueda de prensa conjunta en Lisboa con el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen.
Según sus datos, en Portugal solo está bajo tierra el 20% de la red porque las tormentas han sido hasta ahora poco habituales, frente a España e Italia donde porcentaje asciende al 45%.
La ministra aseguró que su país está "atento" al paquete europeo de energía presentado en diciembre por Bruselas y que defiende reforzar las redes eléctricas y de hidrógeno de la UE, además de integrar mejor las islas energéticas como la península Ibérica en el sistema comunitario.
"Nos gustará ver claramente una inversión en esta resiliencia de las redes, teniendo muy en cuenta a los países periféricos como es Portugal y países que son prácticamente una isla, con la península ibérica siendo una isla desde el punto de vista de la electricidad", dijo Carvalho.
Más allá de redes más modernas y resilientes, Carvalho ve necesaria una renovación, ya que las actuales tienen "muchos años" y hay una mayor penetración de las renovables, así como una mayor frecuencia de los eventos meteorológicos extremos.
"También necesitamos de más almacenamiento, estamos trabajando en un plan nacional de almacenamiento, tanto de hidroeléctrica como de baterías, aprovechando el potencial hidroeléctrico de los muchos embalses que tenemos", remarcó.
Subrayó la importancia de dar más resiliencia a las infraestructuras críticas y autonomía a los consumidores, especialmente a los que están en zonas remotas, con soluciones como minipaneles solares.
Carvalho recordó que el temporal Kristin, que la semana pasada causó cinco muertos en Portugal, provocó fallos en toda la cadena de la red eléctrica, tanto de alta como de media y baja tensión, y dejó en la primera noche a cerca de 1,1 millones de clientes sin electricidad.
Actualmente, todavía hay cerca de 177.000 usuarios sin electricidad, de los que más de 100.000 están concentrados en la región de Leiria, al norte de Lisboa, una de las zonas más afectadas por el temporal, "pero se está haciendo todo para resolver la situación más rápido posible", aseguró.
En lo que respecta a la gestión de aguas, la ministra agregó que se han realizado descargas preventivas en los embalses y que entre el 90 y 95% de las instalaciones de agua ya están operativas gracias a la cooperación con España y las entidades públicas y privadas locales.
Carvalho destacó que están contabilizando los daños ocasionados por el temporal para solicitar ayuda al Fondo de Solidaridad de la Unión Europea.






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