Rusia recurrió en julio a importaciones de combustible surcoreano por primera vez en años, una señal del deterioro que sufre su industria de refinación tras meses de ataques ucranianos con drones. Según datos de rastreo de buques de Kpler y Vortexa citados por Reuters, al menos dos petroleros de corto alcance cargaron cerca de 30.000 toneladas métricas de productos refinados en el puerto surcoreano de Ulsan con destino al Lejano Oriente ruso. Uno de los buques ya había llegado a Rusia, aunque todavía no había descargado su cargamento al momento de conocerse la noticia.
Según fuentes consultadas por la agencia, el cargamento incluía diésel y, en al menos un caso, también combustible de aviación. Tanto el Ministerio de Comercio, Industria y Energía de Corea del Sur como el Ministerio de Energía ruso declinaron hacer comentarios al respecto.
El giro se explica por la ofensiva sostenida de Ucrania contra la infraestructura petrolera rusa, que Kiev enmarca como una estrategia para debilitar los recursos que sostienen la guerra. Según Bloomberg, el procesamiento en las refinerías rusas cayó en julio a su nivel más bajo desde 2002, con 3,6 millones de barriles diarios, más de un 30% por debajo del promedio estacional. Uno de los golpes más significativos ocurrió a comienzos de julio, cuando un ataque con drones ucranianos paralizó la refinería de Omsk, la más grande de Rusia y su principal productora de gasolina, al dañar una unidad primaria de destilación de crudo y obligarla a suspender la venta de gasolina y diésel en la bolsa de San Petersburgo.
Para proteger el abastecimiento interno, Moscú ha mantenido restricciones a la exportación de gasolina, diésel y otros combustibles refinados. Reuters indicó que algunas de estas limitaciones comenzarían a flexibilizarse a partir del 1 de septiembre, aunque los controles más amplios seguirán vigentes hasta comienzos de 2027; la prohibición sobre las exportaciones de diésel, de hecho, fue extendida hasta fin de año, lo que agrava la ya tensa oferta global de ese combustible, con un impacto particularmente fuerte en Europa.







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