Rusia, que sufrió un duro revés con la muerte de uno de sus principales aliados, el ayatolá Ali Jameneí, se está beneficiando en gran medida de la guerra en Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, debido al alza de los precios del petróleo.
A esto se ha sumado la decisión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de autorizar temporalmente a los países la compra de petróleo ruso que esté en tránsito, a fin de contener la escalada de precios de crudo.
Éstas son las claves del impacto que puede tener esa decisión y la guerra de Irán para el petróleo ruso:
Sanciones occidentales por la guerra en Ucrania
Estados Unidos y la Unión Europea impusieron sanciones a las exportaciones de petróleo de Rusia tras el comienzo de la campaña militar rusa en Ucrania a partir de febrero de 2022. Después, ambos introducirían un tope al precio del barril de crudo ruso (60 dólares) con el fin de reducir la financiación de la maquinaria de guerra rusa.
La UE aplica desde finales de 2022 una prohibición a la importación directa de petróleo ruso, a la que se sumaron posteriormente el veto a la compra directa de derivados refinados como el diésel o el gasóleo, y a estos combustibles procedentes de terceros países a partir de crudo de origen ruso. Hungría, Eslovaquia y Chequia obtuvieron una exención para seguir importando por vía terrestre por el oleoducto Druzhba, que cruza territorio ucraniano.
Rusia recurrió entonces a la conocida como 'flota fantasma' para eludir las sanciones y poder exportar su petróleo en todo el mundo. La Unión Europea y después EEUU endurecieron en los últimos meses las medidas contra dicho esquema -lo que incluyó el apresamiento de varios barcos-, algo que condenó a muchos petroleros arrendados por Moscú a permanecer en puerto o en alta mar a falta de comprador.
China y India, principales clientes
China e India se han convertido en los últimos años en los principales importadores de crudo ruso, seguidos por Turquía. El primero recibe petróleo tanto por tubería como por barco, mientras el segundo importa por vía marítima. A día de hoy, esos países acaparan entre el 80% y el 90% de las exportaciones rusas.
Los países de la Unión Europea reciben un 6 % del total de las exportaciones rusas de petróleo. Rusia ingresa casi 400 millones de euros al mes por la venta de crudo a Hungría y Eslovaquia, los dos únicos países que se niegan a renunciar a los hidrocarburos rusos.
Nivel más bajo de ingresos desde la guerra
Según esos datos, Moscú habría ingreso por las ventas de crudo y combustible 9.500 millones de dólares, 1.500 millones de dólares menos que en enero.
Barriles rusos en el mar
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, precisó que la autorización para la importación de crudo ruso estará vigente hasta el 11 de abril. Washington ya había autorizado recientemente a la India la importación por un plazo de 30 días.
El emisario económico del Kremlin, Kiril Dmítriev, situó en cerca de 100 millones los barriles que se encuentran ahora en el mar y que se han visto liberados por Estados Unidos. El canal Fox News informó que a día de hoy aproximadamente 124 millones de barriles de petróleo ruso se encontrarían en tránsito en alta mar.
A Ormuz revuelto, ganancias para Rusia
El presupuesto ruso estableció un precio mínimo del barril del petróleo de la marca Urals en 59 dólares. Según medios, cada incremento de 10 dólares supone un incremento del 0,7% del Producto Interior Bruto, aunque las ganancias se reducen debido al incremento de los costes de transporte. El Urals marcaba este jueves al cierre del mercado 89 dólares por barril, cuando era de menos de 45 dólares en febrero.
Según Financial Times, cada día el alza de los precios del crudo a nivel internacional supone unos ingresos de 150 millones de dólares. Si el precio del Urals se mantiene por encima de los 70 dólares, Moscú podría ingresar en marzo hasta 5.000 millones de dólares.
Aunque Rusia también ha incrementado sus ganancias en marzo por las exportaciones de gas natural, gas licuado y carbón, para reducir el déficit presupuestario ruso debido a la contracción de la economía nacional los actuales precios del barril deberían prolongarse durante largo tiempo.
Hungría y Eslovaquia apoyan al Kremlin
Al contrario que el resto de la UE, Hungría y Eslovaquia siempre se han opuesto a las sanciones contra Moscú. Ahora, condicionan el desbloqueo de las nuevas restricciones que Bruselas prevé imponer a la 'flota fantasma' a que Ucrania repare el oleoducto Druzhba por el que reciben el suministro y que resultó dañado por los ataques rusos.
El líder húngaro, Víktor Orbán, acusa a Kiev de suspender el suministro por dicho conducto como medida de "chantaje político" por el apoyo de Budapest a Moscú desde el comienzo de la guerra.
En represalia, Orbán ha bloqueado la emisión de la deuda necesaria para financiar el crédito de 90.000 millones de euros a Ucrania aprobado por la UE en diciembre y afirma que no cambiará su postura hasta que Kiev restablezca el tránsito del oro negro ruso.
La UE no secunda a EEUU
Los presidentes de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del Consejo Europeo, António Costa, aseguraron recientemente que "no es el momento de relajar las sanciones a Moscú", tras participar en una llamada con los líderes del G7.
De hecho, la guardia fronteriza sueca comunicó el apresamiento del petrolero Sea Owl 1 cuando éste se dirigía a Primorsk, el segundo puerto ruso en el mar Báltico, procedente de Brasil, según informa el portal Meduza. Estocolmo ya había capturado hace una semana al petrolero Caffa que cubría la ruta entre Guinea y San Petersburgo.


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