Acabamos de presentar la Guía Salarial Adecco Energéticas 2026 en la que adelantamos las previsiones de las remuneraciones medias de este año, por perfiles con alta contratación y por regiones, para las posiciones esenciales más demandadas de este sector, uno de los más potentes de nuestra industria. ¿Cómo afronta el sector energético este año?, ¿qué retos tiene en materia de talento? Os invito a compartir mis reflexiones sobre la situación que atravesamos y los desafíos inmediatos que debe afrontar una industria en auge.
Perfiles especializados y energía limpia, protagonistas del año
El sector energético encara 2026 con una actividad marcada por el avance de las renovables y por la urgencia de reforzar la red eléctrica. El apagón general en abril de 2025 evidenció la vulnerabilidad del sistema ante fallos de tensión y puso de relieve la necesidad de invertir en infraestructuras más robustas y en mecanismos de control que aseguren la continuidad del suministro.
A esta situación se suma el incremento sostenido de la llamada generación limpia. Acorde a Red Eléctrica, España cerró 2024 con un 56,8% de electricidad renovable, el nivel más alto registrado, impulsado por la expansión de la solar y la eólica. Este avance responde al PNIEC 2023-2030 y a las prioridades de REPowerEU, que aceleran la instalación de nueva potencia, el refuerzo de redes y la modernización de activos.
Ante esta situación, el aumento de capacidad renovable implica más actividad en campo. Las plantas fotovoltaicas requieren revisiones constantes, intervenciones preventivas y control de rendimiento. Los parques eólicos integran sistemas de monitorización cada vez más avanzados que permiten detectar fallos con más antelación, pero también exigen personal preparado para intervenir en altura y manipular equipos sensibles. La combinación de sensores, telecontrol y software de diagnóstico eleva la importancia de perfiles con capacidad para interpretar datos operativos y trasladar esa información a acciones concretas sobre el terreno.
Por otra parte, las redes eléctricas están viviendo un proceso de transformación con más demanda, más puntos de conexión renovable y más exigencia regulatoria. Los trabajos en alta y media tensión requieren personal con cualificación específica, conocimiento de normativa de seguridad y capacidad para colaborar con equipos distribuidos en distintas zonas. La coordinación entre operación, mantenimiento y control es clave para evitar incidentes y asegurar continuidad del suministro, especialmente en un contexto donde los fenómenos meteorológicos extremos afectan a la estabilidad de la red.
La transición energética también genera desafíos relacionados con la organización del trabajo. Las empresas gestionan proyectos simultáneos de construcción, repotenciación y puesta en marcha, lo que exige equipos flexibles que puedan adaptarse a calendarios intensos y a cambios de prioridad. La actividad no se distribuye de manera lineal durante el año, lo que refuerza la importancia de contar con personal capaz de asumir picos puntuales sin necesidad de ampliar de forma estable la estructura fija.
Planes futuros y demanda de perfiles especializados
Con esta evolución, las empresas del sector energético enfrentan varios desafíos que influyen directamente en la organización del trabajo y en la demanda de talento. Las energéticas necesitan reforzar equipos de instalación y mantenimiento, incorporar profesionales preparados para operar con tecnologías más complejas y contar con personal que se adapte a calendarios intensos de proyecto.
Bajo esta perspectiva, destacan varios focos clave con necesidades específicas de talento:
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Operación renovable: necesidad de técnicos de campo, supervisores y mantenimiento para plantas solares, parques eólicos y sistemas de almacenamiento.
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Redes eléctricas: demanda de perfiles especializados en alta y media tensión, maniobras, telecontrol y vigilancia de infraestructuras.
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Flexibilidad operativa: importancia de equipos capaces de absorber picos asociados a nuevas instalaciones, repotenciaciones o paradas programadas sin ampliar estructura de forma estable.
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Actualización profesional: recualificación de perfiles de generación tradicional hacia tecnologías renovables y entornos más digitalizados.
Por lo tanto, 2026 es un año donde la capacidad para movilizar talento técnico y operativo va a marcar la competitividad del sector. La transición energética requiere profesionales que dominen procedimientos, trabajen con precisión y mantengan la continuidad del servicio en un sistema cada vez más electrificado. Ellos serán el presente y futuro de este año.
Elena Jurado es Key Account Manager Energéticas en el Grupo Adecco.






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