Tres años después de la puesta en marcha del Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), los principales actores implicados en su desarrollo coinciden en que el modelo ha demostrado su utilidad, pero necesita ajustes técnicos y operativos para consolidarse y crecer sin perder rigor. Esta es la principal conclusión del Foro CAE 2026, celebrado en Madrid con motivo del tercer aniversario del Real Decreto 36/2023, que reunió a administraciones autonómicas, representantes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sujetos Delegados, Sujetos Obligados y verificadores.
El encuentro, organizado por la Asociación Nacional de Sujetos Delegados para los Certificados de Ahorro Energético (ASDAE), sirvió como espacio de balance y reflexión sobre la evolución del sistema, que se ha convertido en una de las principales herramientas para canalizar inversiones en eficiencia energética y avanzar en los objetivos de descarbonización. Desde el sector se subrayó la necesidad de reforzar la seguridad jurídica, mejorar la coordinación entre administraciones y avanzar decididamente en la digitalización para evitar cuellos de botella que limiten su escalabilidad.
Falta de criterios técnicos
En una primera sesión de trabajo, celebrada a puerta cerrada, gestores autonómicos y Sujetos Delegados abordaron las dificultades prácticas detectadas en estos tres años de funcionamiento, especialmente la falta de criterios técnicos homogéneos y la desigualdad de procedimientos entre comunidades autónomas. Los participantes coincidieron en que una mayor coordinación institucional resulta clave para dotar al sistema de estabilidad y previsibilidad.







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