Investigadores noruegos han desarrollado un innovador sistema de células solares capaz de generar electricidad y calor para apoyar la captura de carbono de emisiones industriales, logrando reducir en un 17% la energía requerida en el proceso. El sistema utiliza espejos para concentrar la energía solar, produciendo electricidad y calor que alimentan una planta piloto de captura de CO2.
El prototipo, instalado en el Laboratorio Multiphase en Tiller, al sur de Trondheim, cuenta con células solares de cinco metros de altura que integran un seguidor solar, optimizando la captura de luz durante todo el día. Bajo las células, un circuito de tuberías con líquido permite almacenar calor, inicialmente a 60 grados, que luego es elevado a 130 grados mediante una avanzada bomba de calor para iniciar el proceso de captura de carbono, según explicó Richard Randle-Boggis, investigador de SINTEF.
Proceso muy demandante de energía
La planta piloto, desarrollada en colaboración con Svalin Solar y basada en conceptos de sistemas solares flotantes previos de la compañía noruega, ha demostrado que la incorporación de energía solar térmica puede disminuir significativamente la energía requerida para capturar CO2. La captura de carbono es tradicionalmente un proceso muy demandante de energía, que normalmente consume 3,1 megajulios por tonelada métrica de CO2; los ensayos mostraron que la nueva planta necesitó 0,52 megajulios menos, una reducción aproximada del 17%.







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