Ningún comentario El Parlamento alemán ha aprobado una ley para introducir ayudas públicas destinadas a nuevas centrales eléctricas de gas que servirán como respaldo a las energías renovables, con el objetivo de garantizar el suministro eléctrico mientras el país avanza en el abandono del carbón.
Los legisladores introdujeron varios cambios respecto al borrador presentado por el Gobierno, entre ellos un aumento del nivel máximo de las subvenciones, lo que podría traducirse en costes superiores a los previstos inicialmente, según informó Table Media. En lugar de los 173.000 euros por megavatio previstos originalmente, ahora podrán concederse hasta 244.000 euros por megavatio.
Estas nuevas centrales de gas se consideran fundamentales para que Alemania pueda eliminar progresivamente el carbón conforme a lo previsto. El país está abandonando la forma de generación eléctrica con combustibles fósiles más perjudicial para el clima y acelerando la expansión de las energías renovables como parte de su objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2045.
Seguridad de suministro
Para garantizar la seguridad del suministro, Alemania pretende desarrollar capacidad de generación alternativa que pueda utilizarse en los periodos en los que la producción intermitente de energía eólica y solar no sea suficiente para cubrir la demanda, lo que se conoce como «capacidad gestionable». El país ha decidido que las centrales de gas desempeñarán un papel clave durante un periodo de transición, para posteriormente convertirse al uso de hidrógeno verde.
El sector energético acogió en gran medida con satisfacción la aprobación de la ley. La asociación alemana de empresas municipales de servicios públicos (VKU) afirmó que esta norma sienta las bases para “la urgente ampliación de una capacidad fiable de generación eléctrica”, lo que contribuirá a reforzar la seguridad del suministro.
La ley aún debe recibir la aprobación de la Comisión Europea conforme a las normas sobre ayudas estatales. “Esto sentaría una base clave para garantizar un suministro eléctrico seguro en el futuro, respaldando a las energías renovables, que son el núcleo del sistema eléctrico”, declaró Kerstin Andreae, directora de la asociación de la industria energética BDEW.
Dos rondas de subastas
Alemania celebrará inicialmente dos rondas de subastas para nuevas centrales de respaldo con una capacidad conjunta de 11 gigavatios (GW). De esta capacidad, las primeras licitaciones (el 8 de septiembre y a finales de diciembre de 2026), que abarcan 9 GW, estarán dirigidas a la denominada «capacidad de larga duración», capaz de suministrar electricidad de forma continua durante periodos prolongados, garantizando así el abastecimiento incluso cuando la generación renovable sea insuficiente durante largos intervalos.
Es probable que únicamente las centrales de gas resulten adjudicatarias en estas subastas. Los licitadores seleccionados recibirán una remuneración por mantener disponible la capacidad de generación una vez construida la instalación, proporcionando así el incentivo financiero necesario para acometer la inversión.
Diversas organizaciones no gubernamentales criticaron que los proyectos de almacenamiento mediante baterías queden excluidos de las primeras rondas de subastas. “Al centrarse exclusivamente en centrales alimentadas con combustibles fósiles, el Gobierno alemán está perdiendo una oportunidad para reducir la dependencia de Alemania de las importaciones de combustibles fósiles y disminuir lo antes posible su vulnerabilidad a las perturbaciones de precios provocadas por crisis geopolíticas”, afirmó Simon Schreck, responsable de políticas de Germanwatch.
Schreck también criticó que la conversión de las centrales para funcionar con hidrógeno debería producirse mucho antes de lo que contempla actualmente la ley. Según la normativa, las plantas deberán estar “preparadas para el hidrógeno” (hydrogen-ready), lo que significa que deberán estar “diseñadas y construidas de tal manera que puedan operar al 100 % con hidrógeno mediante la modificación de componentes de la instalación o de su funcionamiento”. Además, todas las centrales subvencionadas en virtud de esta ley deberán alcanzar la neutralidad climática, como muy tarde, en 2045.
Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios