Ningún comentario Los operadores de redes de distribución de Alemania han presentado sus nuevos planes de desarrollo de infraestructuras, cuyo plazo de publicación finalizó el pasado 31 de octubre. Este es uno de los pasos necesarios dentro del largo proceso de revisión regulatoria de cara al próximo nuevo periodo regulatorio que comenzará en 2029.
Los 82 operadores prevén destinar alrededor de 110.000 millones de euros hasta 2033, cifra refleja el esfuerzo inversor que exige la electrificación de la economía alemana durante el siguiente periodo regulatorio.
Acelerar los permisos para ampliar las redes eléctricas
Con motivo de esta presentación, la asociación alemana de la industria energética y del agua (BDEW) ha hecho un llamamiento para reformar el marco regulatorio que permita acortar los plazos de planificación, autorización y construcción de las infraestructuras eléctricas. Aunque la coalición de Gobierno acordó el pasado 2 de julio reducir a la mitad los tiempos de aprobación, la organización reclama que el próximo paquete legislativo de redes de distribución vaya más allá y agilice todo el proceso.
Uno de los principales problemas es que muchas nuevas conexiones requieren previamente ampliar las redes de alta tensión, cuyos plazos de planificación y ejecución se han convertido en un obstáculo para el desarrollo de nuevos proyectos. La asociación plantea, por ejemplo, eximir de evaluaciones de impacto ambiental a las nuevas líneas de 110 kV de hasta 60 kilómetros de longitud que sustituyan líneas existentes.
El problema que subyace es que la demanda de conexiones está creciendo más rápido que la capacidad de construcción de nuevas infraestructuras. Cada vez más redes, especialmente las de alta tensión, se encuentran saturadas y tienen dificultades para atender las solicitudes de la industria.
Agora Energiewende calcula que Alemania puede ahorrar 66.000 millones en inversión
Frente al volumen de inversiones previsto por los operadores, el centro de estudios Agora Energiewende considera que Alemania podría reducir las necesidades de desarrollo de sus redes de distribución.
Su último análisis estima que sería posible ahorrar unos 66.000 millones de euros, cerca del 25% de los aproximadamente 250.000 millones que se necesitarían hasta 2045 siguiendo un modelo convencional de expansión de las infraestructuras.
El estudio propone combinar la construcción de nuevas líneas con soluciones digitales y una gestión más eficiente de la capacidad existente. Para ello, las soluciones inteligentes deben integrarse desde el principio en la planificación de la nueva infraestructura. Las bombas de calor, los vehículos eléctricos y los sistemas de almacenamiento con baterías pueden actuar como consumidores flexibles y adaptar parte de su demanda a las condiciones de la red.
Al contrario de las propuestas poco realistas del centro de estudios británico Onward para la red autóctona, el estudio propone reducir los picos de consumo menos frecuentes mediante una gestión más activa de la demanda. De esta manera, se podría limitar la necesidad de construir nueva infraestructura destinadas a cubrir episodios puntuales de máxima utilización. El informe reclama al Gobierno federal que establezcan incentivos regulatorios para premiar una utilización más eficiente de las infraestructuras.
BDEW responde: la digitalización no sustituye a las nuevas líneas
La asociación BDEW coincide con Agora Energiewende en la necesidad de acelerar la digitalización de las redes y desarrollar conexiones flexibles con los consumidores. Sin embargo, la organización advierte de que la optimización no puede sustituir a la expansión física del sistema. "La optimización complementa la expansión necesaria, pero no la sustituye", señala Kerstin Andreae, portavoz de BDEW.
El estudio incorpora un modelo, desarrollado por la consultora Consentec y el centro de investigación FfE, basado en señales de precios diferenciadas, gestión específica de los picos de demanda y criterios de planificación más eficientes. El centro de estudios reclama que estas propuestas se integren en el próximo paquete legislativo de redes.
Por su parte, BDEW insiste en la necesidad de simplificar los procedimientos de autorización, garantizar la disponibilidad de terrenos desde las primeras fases de planificación y eliminar la prioridad general del cableado subterráneo, que puede encarecer y ralentizar determinados proyectos.
Todo depende de la tasa de retribución financiera que se fije
Dentro del largo proceso de revisión regulatoria, se espera que la Agencia Federal de Redes para la Electricidad y el Gas (BNetzA) determine de la tasa de retribución financiera para el siguiente periodo regulatorio en la segunda mitad de 2027. Esta tasa va a ser determinante para calcular la rentabilidad de las inversiones futuras por parte de los operadores.
La asociación reclama mejorar las condiciones de remuneración de las inversiones en redes. Tras considerar insuficiente la tasa de retorno reconocida por el regulador alemán a las redes de gas, BDEW pide establecer una rentabilidad competitiva para las infraestructuras eléctricas que permita a los operadores crear valor para los accionistas.
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