El Gobierno de Bélgica y el grupo energético francés Engie han anunciado que han abierto negociaciones exclusivas para la posible compra por parte del Estado de las actividades nucleares de la firma en Bélgica, una operación que incluiría siete reactores que generan un tercio de la electricidad del país.
"Esta iniciativa refleja la decisión estratégica del Gobierno belga de asumir la propiedad directa de los activos nucleares del país, de conformidad con su ambición de prolongar la explotación de los reactores nucleares existentes y desarrollar nuevas capacidades nucleares en Bélgica", indicaron en un comunicado.
La operación abarcaría el conjunto del parque nuclear belga, el personal afectado, las filiales vinculadas al negocio atómico y todos los activos y pasivos asociados, incluidas las obligaciones futuras de desmantelamiento y clausura de las centrales, precisaron.
"En consecuencia, todas las operaciones de desmantelamiento quedan suspendidas", subrayó en un mensaje en X el ministro belga de Energía, Mathieu Bihet, despejando dudas sobre el futuro de las actividades atómicas en el país.
Bélgica, Engie y la nuclear
Según la carta de intenciones, el Estado belga llevará a cabo ahora un proceso de auditoría completa ("due diligence") de las actividades nucleares, mientras que las negociaciones deberían desembocar antes del 1 de octubre de 2026 en un protocolo de acuerdo con las principales condiciones de la eventual transacción.
Durante ese periodo, Engie y el Estado han acordado medidas provisionales para preservar el valor de los activos, entre ellas la suspensión de determinados trabajos de desmantelamiento y clausura actualmente en curso, con el fin de mantener abiertas todas las opciones.








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