La creciente presión regulatoria sobre el sector energético está obligando a las comercializadoras a revisar en profundidad la calidad, trazabilidad y coherencia de sus datos. Uno de los puntos más críticos es la correcta vinculación entre los CUPS (Códigos Universales de Punto de Suministro) y la referencia catastral de los inmuebles, una exigencia recogida en el Artículo 36 del Texto Refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario (RDL 1/2004) y su Reglamento (RD 417/2006), en conexión directa con la Ley General Tributaria (Ley 58/2003).
En la práctica, este requerimiento implica que las comercializadoras deben proporcionar de forma sistemática y precisa esta información tanto a la Agencia Tributaria como a la Dirección General del Catastro. Sin embargo, el volumen de puntos de suministro, la heterogeneidad de las direcciones y la falta de estandarización de los datos convierten esta obligación en un proceso complejo, costoso y con un elevado riesgo de error.
Desde su experiencia en el análisis de datos territoriales y regulatorios aplicados al sector energético, inAtlas, proveedor español de soluciones de LocationIntelligence y Big Data, observa que muchas compañías siguen abordando esta exigencia de forma reactiva, mediante procesos manuales o integraciones parciales, lo que dificulta tanto el cumplimiento normativo continuo como el aprovechamiento estratégico del dato.
Del cumplimiento normativo a la inteligencia territorial aplicada a la energía
Con el objetivo de responder a esta realidad del mercado, inAtlas ha desarrollado un enfoque basado en la reconciliación automatizada y continua de datos, que permite a las comercializadoras trabajar con información catastral depurada, actualizada y directamente vinculada a sus puntos de suministro.
Este conocimiento se materializa en GeoBiz Energy, una solución diseñada para facilitar la unificación de CUPS y referencias catastrales a lo largo de todo el año, reduciendo la carga operativa asociada al cumplimiento regulatorio y mejorando la fiabilidad de los datos transmitidos a los organismos públicos. La plataforma permite además contextualizar esta información sobre el territorio mediante visualización geoespacial, incorporando variables como tipología de inmueble, superficie, año de construcción u otros atributos catastrales relevantes para el análisis energético.
Pero el valor del dato no termina en el cumplimiento normativo. La experiencia de inAtlas en LocationIntelligence aplicada al sector energético demuestra que la correcta integración de datos catastrales y de consumo abre la puerta a una lectura mucho más fina del mercado.
Datos que permiten anticipar oportunidades en un mercado cada vez más competitivo
A partir del cruce entre información catastral y patrones de consumo energético, las comercializadoras pueden identificar zonas de alto consumo, detectar perfiles empresariales estratégicos o segmentar mejor sus campañas comerciales B2B. Del mismo modo, el análisis territorial permite comprender mejor el comportamiento del consumo residencial, siempre dentro del marco del RGPD y utilizando únicamente datos de contacto con consentimiento expreso.








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