Capturar dióxido de carbono (CO2) en presencia de agua es uno de los grandes retos de las tecnologías actuales de descarbonización. El grupo Funimat (Functional Inorganic Materials Team) del Instituto de Ciencia Molecular (ICMol) de la Universitat de València (UV) ha desarrollado un nuevo material capaz de mantener su eficacia incluso en ambientes con alta humedad, una condición habitual en corrientes industriales reales.
Este avance ha sido reconocido con una ERC Proof of Concept, una ayuda específica del Consejo Europeo de Investigación (ERC en sus siglas en inglés), y permitirá acercar el material a su validación y aplicación industrial, subraya la institución académica en un comunicado.
El desarrollo se origina en la ERC LIVINGPORE, liderada por Carlos Martí Gastaldo, director del grupo y profesor del Departamento de Química Inorgánica de la UV, y tiene como objetivo avanzar desde la innovación generada en el laboratorio hacia su escalado, validación y potencial transferencia al mercado.
La ayuda se otorga a personal investigador que ya ha obtenido financiación principal del ERC (como Starting, Consolidator, Adavanced u otras) y que quiere explorar el potencial comercial o de impacto social de resultados de investigación pioneros que surgieron en su proyecto.
En condiciones controladas, muchos materiales pueden absorber dióxido de carbono. Sin embargo, el reto aparece cuando el CO2 se encuentra mezclado con otros componentes que interaccionan más fuertemente con el material, especialmente el vapor de agua. En esa competencia, el CO2 suele quedar desplazado, lo que reduce significativamente la capacidad de capturarlo y dificulta operar en entornos reales.
El material MUV-92 (MUV son los materiales de la Universitat de València) desarrollado en el marco del proyecto 'Livingpore', y sobre el que se centrará el proyecto 'Wetcap', destaca precisamente por su comportamiento en ambientes húmedos: mantiene una fracción muy elevada de su capacidad de captura de CO2 a medida que aumenta la humedad relativa, un atributo clave para aplicaciones donde la presencia de vapor de agua limita o encarece las tecnologías actuales.
Aunque el proyecto se desarrolla en el marco de la ERC Consolidator Livingpore, el resultado que da lugar a esta prueba de concepto no fue un objetivo inicial del proyecto.
Martí Gastaldo subraya el valor de este tipo de hallazgos en investigación: "Es un buen ejemplo de cómo la curiosidad puede abrir una vía de aplicación que no estaba prevista", explica.
El material surgió de exploraciones impulsadas por la curiosidad de la investigadora Ramón y Cajal Natalia Muñoz, y los doctorandos Víctor Carratalá y Clara Chinchilla, en el marco del trabajo metodológico de diseño de nuevos materiales porosos desarrollado en el proyecto. Solo más tarde se identificó su potencial para la captura de CO2 en condiciones de alta humedad.
Diseño químico específico
El material se basa en un diseño químico específico desarrollado por Funimat, relacionado con conectores tipo pirazol, empleado para la preparación de estructuras porosas avanzadas. A partir de este hallazgo, el equipo ha definido un nicho de aplicación claro: escenarios donde otros materiales punteros pierden rendimiento debido a la presencia de agua.
En palabras de Martí Gastaldo, esta aproximación conecta con una visión amplia del impacto de la investigación: "No creo en la dicotomía entre investigación básica y aplicada: generar conocimiento siempre es un avance; lo único que cambia es lo cerca o lejos que estamos de su aplicación".









Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios