La industria agroalimentaria española requiere de grandes cantidades de energía para mantener sus procesos productivos, lo que convierte a la factura eléctrica en uno de sus mayores costes operativos. En este contexto nace Moneflex, un proyecto de innovación que combina Inteligencia Artificial y Gemelos Digitales para optimizar el consumo de las cámaras frigoríficas y mejorar la competitividad del sector.
El proyecto, respaldado por el IDAE y financiado con aproximadamente 630 mil euros de los fondos europeos Next Generation, está liderado por Voltiva Energy en colaboración con el centro tecnológico CIRCE. Su objetivo es demostrar cómo la flexibilidad energética puede convertir a las empresas industriales en agentes activos del mercado eléctrico, permitiéndoles no solo ahorrar, sino también generar ingresos adicionales.
Flexibilidad energética: fuente de ahorros e ingresos
La solución Moneflex permitirá a las industrias aprovechar al máximo la flexibilidad energética. A través de una plataforma IoT y sistemas de submetering implementados por Voltiva Energy, Moneflex monitoriza las temperaturas y el gasto en tiempo real para operar bajo dos modalidades:
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Ahorro mediante Flexibilidad Implícita: el sistema programa su funcionamiento para minimizar el coste energético según los precios del mercado diario.
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Ingresos mediante Flexibilidad Explícita: la plataforma prepara a la industria para interactuar con la red eléctrica nacional. El sistema permite que la empresa actúe como un "colchón" para la red, reduciendo su demanda energética en momentos de saturación a cambio de una remuneración económica.







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