El reciente fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que invalida gran parte de los aranceles impuestos por Donald Trump en 2025, ha dejado a Washington sin su principal herramienta de presión comercial para obligar a la India a dejar de comprar petróleo ruso.
Al dictaminar la Justicia estadounidense el pasado 20 de febrero que la amenaza que forzó ese acuerdo era inconstitucional, la baza negociadora de Washington desaparece y ahora India cuenta con la base legal para invocar las cláusulas de modificación integradas en el pacto, lo que le permitiría renegociar o ajustar esas colosales adquisiciones.
Estados Unidos comenzó este martes a aplicar un arancel global a los productos extranjeros del 10%, después de que el pasado viernes la Corte Suprema anulara la mayor parte de la agenda arancelaria de Trump, impuesta bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
A principios de febrero, bajo la amenaza inminente de que Washington gravara con hasta un 50% todas las exportaciones indias (incluyendo una tasa punituva del 50%) en virtud de dicha normativa, Nueva Delhi cedió a la presión.
India aceptó un pacto provisional que esperaba firmarse en marzo, comprometiéndose a realizar compras multimillonarias a la industria estadounidense, un acuerdo que la Casa Blanca presentó como la rendición india y el fin de su comercio energético con Moscú.
Rutas de suministro
Sin embargo, al desaparecer la amenaza arancelaria, Washington pierde su principal herramienta de coerción y India recupera la libertad para mantener sus rutas de suministro con Rusia sin temor por ahora a represalias comerciales.
Nueva Delhi ha defendido todo este tiempo que su acercamiento al crudo ruso responde a una estricta necesidad interna y no a una posición ideológica.
"Hemos dejado claro en varias ocasiones que nuestra política se basa en las dinámicas del mercado global, así como en el imperativo para nosotros de proporcionar energía a tasas asequibles a nuestros 1.400 millones de habitantes", han indicado a EFE fuentes del Gobierno indio.
Poco después de que se conociera la decisión del Supremo estadounidense, el Gobierno de la India dijo haber tomado nota del fallo sobre los aranceles.
"Estamos estudiando todos estos acontecimientos y sus implicaciones", afirmaron, anunciando también el retraso de un viaje de una delegación india a Washington justamente para cerrar las líneas técnicas del acuerdo.
India cuenta ahora con argumentos para invocar la modificación, renegociar o retrasar los 500.000 millones de dólares en adquisiciones que había prometido a Washington bajo coacción arancelaria.
El gigante asiático importa el 85% del petróleo que consume y durante los dos últimos años aprovechó los profundos descuentos del crudo ruso sancionado para contener su inflación interna, convirtiéndose, junto a China, en el principal cliente de Moscú desde 2022.
Gran parte de ese petróleo barato es procesado en refinerías indias y reexportado después en forma de diésel o combustible de aviación hacia los propios mercados de Europa y Estados Unidos que impusieron los embargos, una dinámica que ha evitado una escalada drástica de los precios globales de la energía.






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