Petróleo & Gas

El vertido del petrolero ruso "Caroline Bezengi" se acerca a la costa de Omán

La mancha, del tamaño aproximado de la ciudad de Viena y equivalente a 56.000 campos de fútbol, se encuentra a apenas 7 km de la costa sur del país y avanza "con trayectoria constante"

Ningún comentario

Un vertido de crudo procedente de un petrolero encallado frente a una reserva natural de Omán cubre ya casi 400 kilómetros cuadrados y avanza hacia la costa, según confirmó este lunes el gobierno omaní en su primera comunicación pública sobre el impacto ambiental del incidente. Se prevé que la mancha avance más de 120 kilómetros en los próximos dos días, lo que podría acercarla a la zona costera de Ras Madrakah.

El buque siniestrado, el Caroline Bezengi, transporta cerca de un millón de barriles de crudo ruso con destino a Asia. La embarcación, de 274 metros de eslora y construida en 2001, reportó problemas por primera vez el 8 de junio frente a las costas de Yemen, cerca de la isla omaní de Al Qibliyyah. Fuentes de seguridad marítima señalaron a Reuters que las primeras valoraciones apuntan a una explosión a bordo, mientras que una investigación de la agencia AFP determinó que el estallido provocó la entrada de agua en varias secciones del barco. Nadie se ha atribuido la responsabilidad del ataque, y tampoco se conoce el paradero de la tripulación.

El petrolero forma parte de la llamada "flota fantasma" que Rusia utiliza para sortear las sanciones occidentales a sus exportaciones de crudo: buques de edad avanzada, sin cobertura de seguros occidentales, que navegan bajo banderas de distintos países

El Caroline Bezengi cargó en el puerto ruso de Novorossiysk, en el mar Negro, en abril, y cruzó el canal de Suez a finales de mayo. Figuraba con pabellón de Camerún, aunque fue uno de los 39 buques retirados del registro marítimo camerunés en junio. Está sujeto a sanciones de la Unión Europea, Ucrania, Reino Unido, Canadá y Suiza. Su propietario registrado es Rentoor Shipmanagement y su gestor, Villar Shipmanagement, ambas con sede aparente en China, según datos de LSEG.

La mancha se concentra en torno al archipiélago de las islas Hallaniyat, donde el sultán Haitham bin Tariq Al Said estableció el año pasado una reserva marina para proteger un ecosistema que alberga ballenas jorobadas del mar Arábigo, cormoranes de Socotra, tortugas marinas y arrecifes de coral. La Autoridad de Medio Ambiente de Omán aseguró que, de momento, no existe motivo de preocupación para instalaciones cercanas como plantas desalinizadoras o infraestructuras turísticas, aunque subrayó la necesidad de actuar con rapidez para proteger la biodiversidad de la zona.

Ucrania alcanza otros 21 petroleros de la 'flota fantasma' rusa en el mar de Azov
"Los petroleros se utilizan para transportar petróleo y productos petrolíferos eludiendo las sanciones internacionales, lo que garantiza la entrada de fondos para financiar la agresión armada contra Ucrania", afirma la Ejército ucraniano.

Greenpeace, por su parte, había estimado la semana pasada que la mancha alcanzaba los 600 kilómetros cuadrados, cifra superior a la reportada oficialmente por Omán, basándose en análisis de imágenes satelitales; la organización, junto con la ONG neerlandesa PAX, advirtió de que el vertido está al borde de convertirse en un "desastre medioambiental".

Según medios estatales omaníes, las autoridades han desplegado vigilancia aérea y buzos, y se encuentran en fase inicial de diseño de un plan para trasladar la carga del buque y reducir así los riesgos del incidente. La temporada de monzones ha dificultado la respuesta mientras se estudian "intervenciones de ingeniería" para reparar los daños en el casco. John Amos, director de la organización SkyTruth, advirtió de que, pese a que el incidente lleva más de dos meses en curso, no se ha detectado en imágenes satelitales ni en datos de seguimiento AIS ninguna actividad que sugiera un esfuerzo por estabilizar el buque o retirar el crudo restante, lo que calificó de motivo de preocupación.

Tony Gutierrez, profesor de microbiología ambiental en la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo, explicó a Reuters que el impacto será mucho menor si el crudo permanece mar adentro que si alcanza aguas someras o la propia costa, dado el riesgo para el coral, las aves y los peces. "Se puede encontrar petróleo años después. Eso fue lo que pasó con el Exxon Valdez: diez años más tarde, todavía quedaban restos", señaló en referencia al vertido de 1989 en Alaska.

El incidente se suma a una serie de ataques contra petroleros en el golfo Pérsico desde que comenzó la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, y pone de relieve los riesgos medioambientales asociados a la flota fantasma rusa, compuesta por buques envejecidos y con frecuencia mal mantenidos.

Noticias relacionadas

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios

Este sitio web está protegido por reCAPTCHA y la Política de privacidad y Términos de servicio de Google aplican.