Los electrones se mueven a través de un material conductor como los viandantes en plena hora punta de Manhattan. Las partículas cargadas pueden empujarse y chocar entre sí, pero en su mayor parte no se preocupan por los demás electrones mientras avanzan, cada uno con su propia energía.
Pero cuando los electrones de un material quedan atrapados juntos, pueden establecerse exactamente en el mismo estado energético y comenzar a comportarse como uno solo. Este estado colectivo, parecido a un zombi, es lo que se conoce en física como una “banda plana” electrónica.
Ahora, los científicos predicen que cuando los electrones están en este estado pueden comenzar a sentir los efectos cuánticos de otros electrones y actuar de manera cuántica coordinada. Entonces pueden surgir comportamientos exóticos como la superconductividad y formas únicas de magnetismo.
Con todo ello, los físicos del MIT han atrapado con éxito electrones en un cristal puro. Es la primera vez que los científicos consiguen una banda plana electrónica en un material tridimensional. Con cierta manipulación química, los investigadores también demostraron que podían transformar el cristal en un superconductor, un material que conduce electricidad con resistencia cero.
El estado atrapado de los electrones es posible gracias a la geometría atómica del cristal. El cristal, que los físicos sintetizaron, tiene una disposición de átomos que se asemeja a los patrones tejidos en "kagome", el arte japonés de tejer cestas. En esta geometría específica, los investigadores descubrieron que, en lugar de saltar entre átomos, los electrones estaban "enjaulados" y se asentaban en la misma banda de energía.
galan
11/11/2023