El CEO de Repsol, Josu Jon Imaz, ha asegurado que la energética está preparada para garantizar la seguridad de suministro de productos tales como diésel y queroseno -empleado en la aviación- en España y ayudar parcialmente a Europa si empeora la situación geopolítica, marcada por la guerra en Irán.
"Estamos preparados para lo peor", ha dicho Imaz durante la presentación a analistas de los resultados semestrales de Repsol, donde ha insistido en que ni ahora es "tiempo de atacar" a la industria del combustible y las refinerías, que están velando por asegurar el suministro, ni han obtenido beneficios extraordinarios.
En este sentido, se ha referido a las últimas cuentas registradas por la energética española, cuyo beneficio neto hasta junio se ha incrementado un 265% interanual, hasta los 2.201 millones de euros, por la subida de los precios del crudo y derivados sobre el valor contable de las existencias almacenadas.
Imaz ha recordado que si bien en esta ocasión el efecto patrimonial ha sido positivo en 823 millones, en el primer semestre de 2025 tuvo un impacto desfavorable en 400 millones por el abaratamiento del crudo y el impacto del apagón peninsular del 28 de abril.
Por tanto, si se dejaran fuera ambos efectos, el beneficio mejoraría en torno a un 15% en esta primera mitad de año, que "está bien, pero no es extraordinario en absoluto".
Como ha recordado en su intervención, Repsol -que no cuenta con activos en Oriente Medio- ha destinado 2.400 millones hasta junio para aumentar sus existencias y asegurar la continuidad del suministro energético en España, pero también a nivel comunitario.
El consejero delegado de la multinacional española ha insistido en el compromiso de la compañía con un país cuya economía depende fuertemente de la llegada de turistas internacionales por avión. Para ello es importante garantizar las existencias de queroseno, que preocupan a la región desde el comienzo de la guerra en Irán.
El queroseno de Repsol
Fruto de su planteamiento ante esta crisis, Repsol cuenta con capacidad para proveer del queroseno que necesitan no sólo los clientes en España, sino también en otros aeropuertos europeos. "Estamos vendiendo en París y otras áreas porque también nos lo tomamos como una oportunidad comercial para el futuro", ha indicado.
De cara al final de año, Imaz ha admitido que, en términos físicos, la energética no puede incrementar sus esfuerzos porque sus almacenamientos en España ya están completos.
Como en ocasiones anteriores, el consejero delegado de Repsol ha valorado que España esté mejor preparada que otros países socios de la Unión Europea para un escenario de tensiones como el actual, lo que ha atribuido a las inversiones de empresas como la suya, Moeve y BP en refinerías.
Por ello, ha pedido que no se ataque a esta industria, pues, de lo contrario, se podría poner en peligro la seguridad de suministro que procura.
Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios