La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que el cierre del Estrecho de Ormuz por la guerra en Oriente Medio va a reducir la oferta de petróleo en el mundo en 8 millones de barriles al día (mbd) en marzo, por lo que ha revisado sus previsiones para todo el año.
En su informe mensual sobre el mercado del petróleo publicado este jueves, la AIE destaca que con ese conflicto estamos viviendo la mayor interrupción de suministro de la historia, y precisa que con 98,8 mbd de media este mes, la salida de petróleo al mercado va a caer al nivel que tenía en el primer trimestre de 2022.
El descenso supone una caída del 7,5 % respecto a la oferta de crudo que hubo el pasado mes de febrero.
Según los elementos de que dispone la agencia, los flujos se han reducido a menos del 10 % de las cantidades que normalmente pasaban por el estrecho de Ormuz (15 mbd de crudo y 5 mbd de derivados del petróleo).
Esas pérdidas sólo podrán compensarse a corto plazo y de forma muy parcial con un aumento de producción de productores ajenos a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), principalmente Estados Unidos, Canadá, así como Rusia y Kazajistán, que recuperarán una parte del retroceso que sufrieron en febrero.
Los mercados daban por descontado desde el lunes que se recurriría a las reservas estratégicas, y eso influyó en la bajada del precio del barril, que esa madrugada alcanzó los 120 dólares por barril.
Ayer, cuando se concretó que serían esos 400 millones el barril bajó momentáneamente de los 90 dólares, pero en las horas siguientes rebasó los 100 dólares ante la incertidumbre sobre la duración de la guerra y el tiempo en el que el Estrecho de Ormuz va a seguir bloqueado.
Esta mañana el Brent seguía por encima de 95 dólares por barril.
La agencia advierte de que esa liberación de reservas estratégicas, "a falta de una resolución rápida del conflicto, sigue siendo una medida provisional", y que el impacto final del conflicto en el mercado del petróleo y el gas dependerá de los daños en las infraestructuras energéticas y de la duración del bloqueo de ese paso marítimo fundamental.
La AIE estima que para el conjunto de este año, la oferta de petróleo subirá de media en 1,1 mbd respecto a 2025 hasta 107,2 mbd, lo que significa una revisión a la baja muy significativa respecto al incremento de 2,4 mbd que anticipaba hace sólo un mes.
Serán los productores que no pertenecen a la OPEP y sus socios los que aportarán íntegramente ese crecimiento, sobre todo Estados Unidos y Brasil.
Por lo que respecta a la demanda, los autores del informe también han corregido a la baja y de forma importante sus expectativas, ya que de entrada prevén que en marzo y en abril disminuirá en alrededor de un millón de barriles diarios respecto a lo que calculaban en informe hace sólo un mes.
La razón fundamental es que se está consumiendo menos queroseno porque el tráfico aéreo en Oriente Medio se ha visto en gran medida paralizado, con implicaciones también para el resto del mundo, y porque la interrupción de los flujos de gas natural licuado (GNL) por el Estrecho de Ormuz ha provocado cortes en la cadena de suministro para la producción de gas licuado de petróleo.
Además, a medio plazo la AIE anticipa un cambio de comportamientos de los consumidores en todo el mundo por el encarecimiento de los carburantes.
Al final, la demanda mundial de petróleo aumentará sólo en 644.000 barriles diarios de media en el conjunto de 2026 (un 0,6%, tras haber subido un 0,8% en 2025), hasta 104,77 mbd. Eso supone 210.000 barriles diarios menos de lo que esperaba en febrero.






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