Ningún comentario Las grandes ciudades alemanas apuestan por las redes de calefacción urbana (district heating) como una tecnología esencial para descarbonizar el suministro de calor en las próximas décadas, según concluyen dos informes de investigación publicados recientemente.
Un estudio del Instituto Federal de Investigación sobre Construcción, Asuntos Urbanos y Desarrollo Espacial (BBSR) señala que “la proporción de calor suministrado mediante redes de calefacción urbana en las grandes ciudades aumentará de forma significativa”.
La calefacción urbana se dispara
El instituto analizó los 72 planes municipales de calefacción disponibles correspondientes a ciudades alemanas con más de 100.000 habitantes —de un total de 83, ya que las once restantes no cumplieron el plazo del 30 de junio para presentar sus estrategias—. El análisis revela que las ciudades que incluyen objetivos concretos para las redes de calefacción urbana prevén un crecimiento notable de esta tecnología. En más de la mitad de las 39 ciudades con datos específicos, la calefacción urbana cubrirá más del 50 % de la demanda térmica, frente al promedio actual, situado en torno al 22 %.
Alemania aspira a alcanzar la neutralidad climática en 2045. La descarbonización de la calefacción constituye uno de los pilares de ese objetivo, ya que la mayor parte del parque edificatorio del país sigue dependiendo de combustibles fósiles para climatizarse. En este contexto, la calefacción urbana se perfila como una solución especialmente adecuada para zonas densamente pobladas, donde alternativas como las bombas de calor presentan mayores limitaciones técnicas o económicas.
Los planes municipales ofrecen un diagnóstico del estado actual del suministro y del consumo de calor en cada localidad, además de definir las rutas para lograr una calefacción climáticamente neutra. Más de la mitad de las grandes ciudades aspiran a alcanzar ese objetivo en 2045, mientras que aproximadamente un tercio pretende hacerlo ya en 2040. No obstante, el grado de desarrollo y el nivel de detalle de estos planes varían considerablemente, explicó Martin Ammon, investigador del BBSR, a Clean Energy Wire el pasado mes de junio.
Las bombas de calor liderarán en municipios pequeños y medianos
Por su parte, un informe independiente del centro de estudios Öko-Institut concluye que, mientras las ciudades grandes y densamente pobladas centrarán su estrategia en la calefacción urbana, las bombas de calor descentralizadas desempeñarán un papel más relevante en los municipios pequeños y medianos.
Los investigadores analizaron 380 planes de calefacción que abarcan 940 municipios. Todos contemplan la eliminación progresiva del gas natural y del gasóleo para calefacción de aquí a 2045. Según sus previsiones, las bombas de calor cubrirán alrededor del 42 % de la demanda térmica en esa fecha, mientras que las redes de calefacción urbana aportarán aproximadamente un 37%.
“Las bombas de calor y las redes de calefacción urbana constituyen la columna vertebral de la transición térmica a nivel local”, afirmó el investigador Marc Stobbe.
Sin embargo, el estudio advierte de que más de la mitad de los planes municipales no especifican cómo se generará en el futuro el calor que alimentará estas redes. En los casos en los que sí existe esa información, la combinación más habitual es la de bombas de calor junto con fuentes de energía de origen biogénico, según Öko-Institut.
Eficiencia energética en edificios
El análisis del BBSR también detecta que muchas grandes ciudades parten de supuestos “muy ambiciosos” sobre la transformación de sus sistemas de calefacción. En particular, las previsiones relativas a la rehabilitación energética de edificios resultan especialmente optimistas. Numerosos planes contemplan una tasa anual de renovación del 2%, cuando la tasa real en el conjunto del país se situaba por debajo del 1% en 2025.
Este aspecto resulta determinante, ya que una mayor eficiencia energética de los edificios reduce la demanda de calefacción. “Que estas previsiones puedan hacerse realidad dependerá en gran medida de la inversión, de la disponibilidad de mano de obra cualificada y de la capacidad del sector de la construcción”, señaló Andrea Arnold-Drmic, autora del informe.
A mediados de 2026, algo más de una cuarta parte de los 10.775 municipios alemanes había completado su plan de calefacción. Las ciudades con más de 100.000 habitantes estaban obligadas a presentarlo antes del 30 de junio de este año, mientras que los municipios de menor tamaño disponen de plazo hasta mediados de 2028.
En julio, el Gobierno alemán aprobó una nueva versión de la ley de calefacción del país, eliminando la obligación de que los nuevos sistemas de calefacción incorporen una cuota mínima de energías renovables. Aunque esta modificación permite a hogares y empresas instalar nuevos equipos alimentados por combustibles fósiles, su viabilidad a largo plazo podría verse comprometida, ya que muchos planes municipales —aunque no son jurídicamente vinculantes— prevén el desmantelamiento progresivo de las redes locales de distribución de gas.
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