La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) prepara un nuevo sistema permanente de supervisión del mercado de carburantes que permitirá controlar de forma continuada los precios, costes, volúmenes de venta y márgenes de los distintos agentes de la cadena de suministro. El organismo estrechará así el seguimiento sobre las estaciones de servicio y podrá identificar aquellas que presenten posibles comportamientos anómalos en sus márgenes, llegando a publicar una relación de las instalaciones que no justifiquen las desviaciones detectadas.
La nueva estrategia, recogida en un informe aprobado el 28 de agosto, convierte en permanente la supervisión reforzada que la CNMC comenzó a aplicar en abril de 2026 tras la crisis de precios desencadenada por el conflicto en Irán. El organismo ampliará además el alcance de sus requerimientos de información a cualquier agente de la cadena de aprovisionamiento cuando resulte necesario para analizar la evolución de los precios mayoristas y el funcionamiento del mercado de distribución de carburantes.
Uno de los principales cambios afecta al seguimiento de los márgenes de las estaciones de servicio. La CNMC establecerá una brecha, expresada en céntimos de euro por litro, a partir de la cual una estación podrá ser considerada como instalación con "posible comportamiento anómalo" cuando su margen bruto acumulado supere el margen esperado por encima de ese umbral.
Cuando detecte una desviación, el organismo comunicará la situación al titular o gestor de la estación y le requerirá que justifique el comportamiento observado o que adopte medidas para corregirlo. Si la explicación no resulta suficiente a juicio de la CNMC, la instalación podrá incorporarse a una relación pública en la sede electrónica del organismo, que incluirá al menos la estación afectada, el periodo evaluado y los productos implicados. La inclusión no tendrá carácter sancionador ni supondrá por sí misma la existencia de una infracción administrativa.
La CNMC prevé comenzar a partir del 1 de octubre de 2026 un seguimiento permanente de los márgenes brutos de los operadores mayoristas, los titulares o gestores de instalaciones minoristas y las estaciones que resulten afectadas. Los resultados se publicarán periódicamente y podrán incluir información individualizada sobre los sujetos analizados, dentro de los límites derivados de las obligaciones de confidencialidad.
Los mayoristas tendrán que reportar sus costes y precios desde 2027
El nuevo modelo no se limitará a las gasolineras. La CNMC ampliará también su capacidad para recabar información a todo el mercado mayorista de carburantes. El organismo podrá solicitar datos sobre costes de adquisición, precios de venta, volúmenes y otra información relevante a los distintos agentes de la cadena de aprovisionamiento, más allá de las empresas con capacidad de refino en España que ya estaban sujetas a estos requerimientos.
El salto definitivo llegará con la creación de un sistema permanente de remisión de información. La CNMC deberá aprobarlo antes del 31 de diciembre de 2026 y será exigible desde el 1 de enero de 2027. En él, los operadores al por mayor de productos petrolíferos tendrán que comunicar sus costes de adquisición y los precios de venta de carburantes a las estaciones de servicio, mientras que la CNMC determinará el contenido, la periodicidad, el formato y el procedimiento de envío.








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