La electrificación de la cerámica, una vía prometedora para su descarbonización
El proceso de fabricación de la cerámica comprende cuatro fases (atomizado, secado, cocción y fritas) en las que se requiere calor de alta temperatura: actualmente, todas ellas se cubren con gas natural
La cerámica española es uno de los principales sectores exportadores de España, con una capacidad de generación de empleo e innovación demostrada sobre todo en el área de Castellón. Sin embargo, su futuro en el contexto de la transición energética y la descarbonización sigue rodeado de retos e incertidumbres: seguir dependiendo del gas para cubrir sus necesidades energéticas genera riesgos por costes de CO2 y de gas natural, mientras que la descarbonización también presenta incertidumbres acerca de la disponibilidad tecnológica y la competitividad internacional.
Las decisiones de inversión que se adopten en los próximos años definirán la evolución del sector en las próximas dos décadas, y la descarbonización puede ser una oportunidad estratégica de negocio. La cuestión es qué tecnologías pueden sostener esta descarbonización.
Según el estudio tecno-económico que he realizado en la Universidad Pontificia Comillas - ICAI bajo la dirección del profesor Pedro Linares, y dentro de los rangos de incertidumbre analizados, la electrificación parece la opción más atractiva y competitiva para la mayoría de los procesos. España cuenta además con una posición de partida favorable, por su disponibilidad de electricidad descarbonizada, escala industrial, conocimiento técnico y red de proveedores locales, y, si impulsa medidas básicas de eficiencia y recuperación de calor, junto con un suministro estable de electricidad renovable, podría lograr una descarbonización competitiva.
Sin embargo, esto requerirá acompañar la transformación con un diseño apropiado de la red eléctrica. Con ambos elementos avanzando en paralelo, el país podría consolidarse como un referente internacional no solo en producción cerámica, sino también en la fabricación y exportación de tecnología para la descarbonización industrial en este sector.
El proceso de fabricación de la cerámica comprende cuatro fases (atomizado, secado, cocción y fritas) en las que se requiere calor de alta temperatura: actualmente, todas ellas se cubren con gas natural. Sobre esta base, se ha estimado el coste nivelado por tonelada de producto cerámico para cada alternativa tecnológica, incorporando el CAPEX de los equipos, el coste del combustible o de la electricidad (en función del precio de la energía y del consumo específico) y la tasa de descuento de las inversiones.
La figura siguiente muestra los resultados ilustrativos para la etapa de cocción, la más intensiva en energía, incluyendo un análisis de sensibilidad al precio de la energía, que es el factor más influyente en estos términos.
El análisis realizado muestra que, salvo para la producción de fritas, la electrificación emerge como la opción más competitiva en costes a medio plazo frente a las opciones de gas, biometano e hidrógeno verde. En el caso de la cocción, una de sus principales ventajas es la mayor eficiencia de los hornos eléctricos, que permiten un control más preciso de la temperatura y reducen las pérdidas energéticas. Esto se traduce en menores costes operativos y, sobre todo, en un menor riesgo al eliminar la exposición a la volatilidad del gas.
El biometano aparece como una alternativa factible, por encima en coste según los supuestos realizados, pero que podría ser de interés donde la red o el proceso lo aconsejen, aunque con un potencial que puede ser limitado; el hidrógeno verde, por el contrario, aún necesita madurar y desarrollarse para competir en precio frente a la electrificación. En cualquier caso, los resultados también muestran que existen importante incertidumbres a futuro en los costes previstos de las distintas opciones.
Figura 1: Coste nivelado de la cocción (EUR/t) por tecnología y año, con sensibilidad al precio de la energía.
Hay dos ejemplos que muestran el interés reciente del sector en la electrificación: Ya se ha instalado un proyecto piloto de horno eléctrico en Equipe, una empresa de cerámica que ha declarado públicamente que, debido a la satisfacción con esta prueba, ya no instalará más hornos de gas; y este mes Pamesa, que es la principal ceramista de Europa, ha anunciado otro horno de 4 MW.**
La comparación tecno-económica entre las distintas opciones de descarbonización muestra que, bajo los supuestos principales analizados, la electrificación puede ser la alternativa más competitiva frente al gas natural, el biometano y el hidrógeno en la mayoría de las etapas del proceso cerámico en Europa.
El biometano es la opción con costes más cercanos a la electrificación y podría constituirse como solución relevante allí donde ésta aún no es viable, pero su desarrollo se enfrenta a una barrera clave: el potencial de recurso es limitado y su disponibilidad futura está sujeta a una elevada incertidumbre regulatoria y de mercado.
En este contexto, España parte con una ventaja comparativa clara gracias a su mix eléctrico crecientemente renovable, que le permite reducir su exposición tanto al precio del gas como a la volatilidad del precio del CO₂ y apoyar un calor industrial más competitivo a medio y largo plazo.
Ahora bien, si la electrificación acaba siendo la vía predominante, es imprescindible empezar ya a estudiar en qué medida la red eléctrica en Castellón puede proporcionarla, no solo en términos de capacidad física, sino también mediante una gestión más flexible y ágil que facilite nuevos puntos de conexión y habilite realmente la electrificación del clúster cerámico.
Al mismo tiempo, una política industrial bien diseñada puede impulsar el desarrollo de un tejido de fabricantes de equipos eléctricos competitivo y exportador, capaz de suministrar tecnología de referencia más allá de nuestras fronteras.
En conjunto, la descarbonización de la cerámica no debe verse solo como una obligación ambiental, sino como una oportunidad estratégica para que España refuerce su competitividad, consolide liderazgo tecnológico en equipos y soluciones de calor descarbonizado y se posicione como referente europeo en la transición industrial.
Miguel
22/12/2025