Ningún comentario El sector de la energía solar atraviesa uno de los periodos más dinámicos de los últimos años. A lo largo del primer semestre de 2026, la fuerte demanda de nuevos proyectos ha coincidido con un contexto complejo marcado por tensiones geopolíticas, limitaciones en las cadenas de suministro y una intensa competencia tecnológica, según un reciente informe de Wood Mackenzie.
La energía solar crece al ritmo de la demanda en EEUU
Uno de los principales cambios se observa en Estados Unidos, donde las previsiones de crecimiento de la demanda eléctrica han sido revisadas al alza. Se espera un incremento del 3,2 % en la próxima década, frente al 2,9 % estimado anteriormente. El auge de los centros de datos, responsables de cerca de dos tercios de este aumento, está impulsando nuevas inversiones en generación eléctrica.
En este escenario, la energía solar se consolida como la segunda fuente que más crecerá en capacidad de generación, solo por detrás del gas natural. Entre 2026 y 2035, la producción solar aumentará en 465 teravatios hora (TWh), gracias a su competitividad económica, su fiabilidad y la rapidez con la que pueden construirse nuevas instalaciones.
La innovación, otro motor del sector
La innovación tecnológica continúa siendo otro de los motores del sector. Actualmente, la tecnología dominante es la denominada TOPCon, basada en células solares de tipo N, que seguirá liderando el mercado al menos hasta 2028. Sin embargo, esta tecnología se acerca a sus límites teóricos de eficiencia, lo que ha llevado a los principales fabricantes a explorar nuevas alternativas.
La apuesta más prometedora son las células tándem de perovskita y silicio, capaces de alcanzar eficiencias superiores al 34 % en laboratorio. Aun así, su implantación comercial a gran escala todavía enfrenta importantes desafíos, especialmente relacionados con la estabilidad de los materiales frente al calor y la humedad. Los expertos estiman que su producción masiva no llegará antes de finales de la década.
Al mismo tiempo, los fabricantes se enfrentan al aumento del coste de las materias primas. El precio de la plata, un componente esencial en las células TOPCon, se ha más que duplicado en el último año y representa ya una cuarta parte del coste total de producción. Esta situación ha acelerado la búsqueda de alternativas, como la reducción del uso de plata y su sustitución parcial por cobre.
Crece la instalación de solar en los balcones
Otro fenómeno destacado en 2026 es el avance de la llamada "energía solar de balcón" en Estados Unidos. Este sistema permite a los ciudadanos instalar pequeños paneles solares enchufables en balcones y terrazas para autoconsumir electricidad. Estados como Maine y Colorado ya han aprobado leyes que facilitan su implantación, mientras que Maryland y Virginia avanzan en la misma dirección.
No obstante, la expansión de esta modalidad no está exenta de controversia. En Illinois y Oregón, proyectos legislativos similares encontraron la oposición de sindicatos del sector eléctrico, preocupados por posibles riesgos de seguridad y por la reducción del trabajo de instaladores profesionales. Pese a ello, el impulso político sigue creciendo y más de la mitad de los estados estadounidenses estudian actualmente medidas para fomentar esta tecnología.
Retraso en los megaproyectos de Oriente Medio
Por otro lado, los grandes proyectos solares previstos en Emiratos Árabes Unidos y otros países de Oriente Medio podrían sufrir retrasos debido a la inestabilidad regional y a las dificultades logísticas derivadas del conflicto en la zona.
A pesar de estos obstáculos, la tendencia es clara: la energía solar continúa ganando protagonismo en la transición energética mundial y se perfila como una de las tecnologías clave para satisfacer la creciente demanda de electricidad durante la próxima década.
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