Petróleo & Gas

La industria del petróleo y el gas acumula casi medio billón de dólares en caja, pero mantiene la disciplina inversora

Las ganancias inesperadas, que duplican con creces las previsiones iniciales, no han logrado impulsar un aumento del gasto, según Wood Mackenzie

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El sector mundial de exploración y producción de petróleo y gas podría generar este año un excedente de caja de 495.000 millones de dólares, siempre que el precio del Brent se mantenga en una media de 90 dólares por barril, según el informe semestral de perspectivas de Wood Mackenzie. La cifra duplica con creces las previsiones iniciales, elaboradas sobre la base de un Brent en torno a los 60 dólares.

De ese importe, las 49 principales compañías petroleras internacionales (IOC) y nacionales (NOC) analizadas por la consultora obtendrían 272.000 millones de dólares, una cantidad equivalente al 70 % de la inversión conjunta prevista para 2026. Sin embargo, los presupuestos de inversión apenas han variado y este inesperado aumento de liquidez tampoco ha provocado un incremento significativo de los programas de recompra de acciones.

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Los campos actualmente en producción solo aportarán 700.000 millones de barriles de los cerca de un billón necesarios para satisfacer la demanda acumulada de líquidos hasta 2050.

La industria afrontó 2026 preparándose para un ejercicio complicado. En su lugar, se encontró con un fuerte repunte de los precios, una inyección extraordinaria de liquidez y unos retos estratégicos que, lejos de aliviarse, se han intensificado.

El informe, elaborado a partir de la plataforma Lens Upstream y del servicio Corporate Strategy and Analytics de Wood Mackenzie, analiza la evolución de las 49 mayores petroleras del mundo y compara los resultados obtenidos hasta la fecha con las previsiones formuladas al inicio del año.

El Brent promedió 91 dólares por barril durante el primer semestre

Las compañías iniciaron 2026 asumiendo un precio medio del Brent cercano a los 60 dólares por barril. Sin embargo, el Brent fechado promedió 91 dólares por barril durante el primer semestre, mientras que los presupuestos de capital apenas se han modificado. Además, las empresas han mantenido prácticamente intactas sus políticas de remuneración al accionista, pese al aumento del valor de mercado de sus acciones. Wood Mackenzie prevé que las recompras de acciones del grupo analizado caigan alrededor de un 5 % interanual en 2026, de acuerdo con los planes anunciados antes de la presentación de resultados del segundo trimestre.

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El precio del crudo Brent sigue por encima de la cota de los 72 dólares que presentaba antes del ataque sobre Irán por parte de Estados Unidos e Israel.

"Quizá lo más revelador de la respuesta empresarial a las turbulencias macroeconómicas que afectan al sector sea lo poco que ha cambiado", afirmó Tom Ellacott, vicepresidente sénior de Investigación Corporativa de Wood Mackenzie. "La mayoría de las compañías ha optado por una estrategia de espera, acumulando liquidez en sus balances en lugar de devolverla a los accionistas o incrementar las inversiones. La disciplina en la asignación de capital ha demostrado ser más sólida de lo que anticipaban tanto los más optimistas como los más pesimistas."

Ellacott añadió que "los elevados precios alivian la presión financiera, pero no resuelven el desafío de mantener la producción durante la próxima década. La segunda mitad de 2026 mostrará si la respuesta estratégica logra ponerse al nivel de la fortaleza financiera del sector".

Principales conclusiones

  • El reto de la producción para la próxima década es enorme. Las 155 compañías monitorizadas por Wood Mackenzie afrontan una caída media del 30 % de su producción entre 2030 y 2040, lo que equivale a 32 millones de barriles equivalentes de petróleo al día (boe/d), excluyendo a las petroleras nacionales de Oriente Medio. Más de 70 empresas registrarán descensos superiores al 50 % hasta 2040.
  • La disciplina inversora se mantiene, aunque podría ponerse a prueba. La inversión mundial en desarrollo de proyectos de exploración y producción se encamina a registrar un segundo año consecutivo de ligero descenso. Las operadoras han priorizado el aplazamiento de trabajos de mantenimiento, la optimización de activos y las actuaciones de bajo coste frente a nuevos grandes proyectos, con el objetivo de aprovechar las oportunidades a corto plazo.
  • La liquidez permanece en los balances. La mayoría de las compañías ha preferido acumular el excedente de caja en lugar de destinarlo a nuevas inversiones o a retribuir al accionista. Los elevados precios también han acelerado los procesos de reducción de deuda entre las empresas más apalancadas.
  • Las operaciones corporativas han sorprendido al mercado. Pese a la volatilidad de los precios, el volumen de fusiones y adquisiciones durante el primer semestre alcanzó su nivel más alto de los dos últimos años. Entre las principales operaciones destacan la compra de ARC por parte de Shell por 16.000 millones de dólares, la fusión de Devon con Coterra, valorada en 25.000 millones de dólares, y la adquisición de Aethon por Mitsubishi por 7.500 millones de dólares.
  • Las perspectivas de suministro mundial se han deteriorado de forma significativa. La producción de petróleo caerá al menos un 3 % en 2026, frente a la previsión inicial de un crecimiento de magnitud similar, aunque la consultora advierte de que las estimaciones siguen sujetas a una elevada incertidumbre debido a los conflictos en curso. Oriente Medio concentra el mayor impacto, especialmente Irak, donde permanecen fuera de servicio cerca de tres millones de barriles diarios. En el mercado del gas natural licuado (GNL), la oferta mundial disminuirá al menos un 2 %, frente al aumento del 8 % previsto inicialmente, con Catar como el país más afectado.
  • Oriente Medio seguirá siendo clave para la renovación de las carteras de activos. A pesar de las interrupciones actuales, ninguna otra región ofrece una combinación comparable de escala y costes competitivos. Wood Mackenzie considera que continuará ocupando un papel central en la estrategia a largo plazo de las mayores compañías del sector.
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Estas transacciones buscan consolidar posiciones en cuencas estratégicas, optimizar infraestructuras, acceder a nuevos mercados y mejorar la capacidad financiera para afrontar inversiones a largo plazo, según McKinsey.

"Este no es un ciclo convencional de las materias primas", señaló Fraser McKay, responsable de Análisis de Upstream de Wood Mackenzie. "El aumento de los precios responde a los conflictos geopolíticos, no a un incremento de la demanda, y las empresas son plenamente conscientes de ello. Los balances presentan hoy una fortaleza que no se veía desde hace años, pero la prioridad sigue siendo preservar esa resiliencia y prepararse para el futuro antes que acelerar el gasto. Si los precios se mantienen elevados durante la segunda mitad del año, aumentará la presión para destinar el capital disponible a recompras de acciones, operaciones corporativas o nuevas inversiones. La forma en que los consejos de administración gestionen ese equilibrio marcará la dirección estratégica del sector de cara a 2027".

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