La semana comenzó con el anuncio del consejero delegado de Carrefour, Alexandre Bompard, que compartía con inversores y la prensa el dato de que hasta las seis y media de la tarde del lunes habían vendido 30.000 aparatos de aire acondicionado, mil veces más que las ventas diarias habituales en estas fechas.
Desde la perspectiva de la oferta, la eléctrica EDF anunciaba el lunes también que las condiciones meteorológicas habían provocado un aumento significativo de la temperatura del río Garona, y como medida de precaución, la unidad 2 de la central nuclear de Golfech se detuvo a las 23:45 horas del lunes. La unidad 1 ya se encontraba fuera de servicio por tareas de mantenimiento y recarga de combustible.
Como consecuencia de limitaciones en la oferta eléctrica y la fuerte demanda, el precio spot en Francia se disparó hasta los 136 euros por megavatio hora el martes y alcanzó los 158 euros por megavatio hora el miércoles. La curva francesa adoptó rápidamente una forma de backwardation extrema con un futuro a un año cayendo hasta 56,4 euros por megavatio hora el miércoles, anticipando una caída de los precios.
Alemania también se ha visto afectada por la ola de calor
La curva alemana hizo algo similar esta semana, con un precio spot en máximos el miércoles a 208 euros por megavatio hora, aunque el futuro se mantuvo firme a niveles de 93 euros por megavatio hora. Esto refleja la estabilidad del precio TTF del gas, que prácticamente no se ha movido de los niveles de 42 euros por megavatio hora durante esta semana.
Ayer las firmas de investigación de mercado GfK y el Instituto de Núremberg para Decisiones de Mercado (NIM) publicaron una tímida mejora de 0,5 puntos en el barómetro del consumo en Alemania para el mes de julio, situándose en -29,2. Analistas macroeconómicos comentaban que esta mejora podría estar justificada por la ola de calor que afecta al país. Los analistas esperan que la penetración de equipos de aire acondicionado aumente hasta el 19% frente al 13% del año pasado en Alemania.
A ello se suma el efecto del Mundial de Fútbol
Las extremas temperaturas que sufrieron el miércoles los británicos sitúan el mes de junio como uno de los más calurosos registrados en el Reino Unido en su reciente historia. Entre los factores que afectaron al consumo de electricidad, no solo se encontraban las altas temperaturas, que están llevando a muchos colegios a cerrar antes de las tres y media de la tarde, sino también el consumo de aire acondicionado y de televisión durante la noche. La razón es que la mayoría de los partidos del Mundial se retransmiten tarde por la diferencia horaria con Estados Unidos.
Aunque el partido de Inglaterra contra Ghana no empezaba hasta las nueve de la noche hora local el martes, muchos aficionados regresaban a sus hogares dos horas antes y se producía un pico de demanda eléctrica a las siete y media, que llevó al precio spot británico a niveles de 561 libras por megavatio hora. El miércoles a las seis y media de la tarde se producía un nuevo pico de demanda tras una jornada de intenso calor, que llevó al precio spot a niveles de 240 libras por megavatio hora.
Con una tasa de penetración de aire acondicionado de entre el 14% y el 15%, el Reino Unido se encuentra muy por debajo de la media europea. Al igual que Alemania, este bajo nivel de penetración hace que el incremento de las ventas por olas de calor sea más espectacular. Esta semana la cadena de distribución de productos electrónicos Currys informó que las búsquedas de ventiladores en su página web se dispararon casi un 1.500% y las de productos de aire acondicionado un 3.500% en comparación con el fin de semana anterior.






Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios