Buena parte del movimiento antinuclear en Occidente estaba basado en el ecologismo. Cogían esa bandera y atacaban la energía nuclear porque decían que era peligrosa, que contaminaba el medio ambiente, etc. Pero de un tiempo a esta parte, existen numerosos movimientos ecologistas que han cambiado de parecer y no se posicionan contra la energía nuclear. Es más, la apoyan.
Esto es lo que acaba de hacer el movimiento WePlanet, una alianza de varias organizaciones ambientales a nivel mundial, con presencia en 18 países, que ha solicitado al Gobierno español que no cierre la central nuclear de Almaraz ni ninguna otra.
"Exigimos al Gobierno de España la continuidad operativa inmediata de Almaraz; la paralización del calendario de cierre nuclear; una política energética basada en la ciencia, la ingeniería, la seguridad de suministro y el interés estratégico nacional, y no en criterios ideológicos", ha dicho WePlanet en un reciente informe.
Este movimiento ambientalista tiene las ideas muy claras. La energía nuclear sigue siendo una de las pocas tecnologías capaces de garantizar simultáneamente suministro estable, bajas emisiones de carbono, competitividad económica y soberanía energética. "Los países que han combinado renovables y nuclear han logrado menores emisiones y sistemas eléctricos más robustos. Allí donde la energía nuclear se ha cerrado prematuramente, el resultado ha sido un mayor uso de combustibles fósiles y un aumento de costes y emisiones", destacan.
Asimismo, piensan que la energía nuclear no frena el desarrollo de las renovables, sino que es en el mix energético donde reside la clave de la descarbonización. WePlanet defiende que los sistemas eléctricos con menos emisiones del mundo combinan energía nuclear y renovables. La nuclear aporta generación continua, estabilidad de red y respaldo cuando no hay viento o sol, facilitando la integración renovable en lugar de bloquearla.
Otra de las conclusiones a la que llega WePlanet es que cerrar Almaraz aumentaría las emisiones de gases de efecto invernadero y la dependencia del gas. La nuclear no es un freno para la transición energética, sino una herramienta para reducir emisiones mientras se despliegan renovables. "Los países que han cerrado centrales nucleares antes de tiempo —como Alemania— han incrementado el uso de combustibles fósiles, especialmente gas y carbón, elevando tanto las emisiones como los costes eléctricos", señalan.
Energía limpia y segura
Por si fuera poco, WePlanet asegura que Almaraz es clave para la seguridad energética y la estabilidad del sistema eléctrico. El informe alerta de que prescindir de Almaraz podría aumentar la vulnerabilidad del sistema eléctrico español ante picos de demanda, fenómenos climáticos extremos o periodos prolongados de baja producción renovable. La central aporta generación firme 24/7 y servicios técnicos esenciales para la estabilidad de la red, dice.
Además, explican que la prolongación de la vida útil de Almaraz es una de las opciones más rentables y limpias. Según el documento, extender la operación de las centrales existentes es mucho más barato y rápido que sustituir su producción con nuevas infraestructuras energéticas o almacenamiento masivo. No lo dicen sólo ellos, recuerdan que la Agencia Internacional de la Energía asegura que prolongar la vida útil de las nucleares es “la fuente de energía limpia más rentable”.
Y para rematar, el movimiento ecologista confirma que la energía nuclear es compatible con el futuro energético y tiene impactos ambientales controlados. "Los residuos nucleares están regulados, controlados y confinados, frente a las emisiones difusas de los combustibles fósiles. Toda tecnología energética tiene impactos ambientales, por eso el debate debe centrarse en qué combinación minimiza el impacto climático total", señalan.
Por todo ello, piden que no se cierre Almaraz y ninguna central nuclear en España.
Iases
05/06/2026