La entrada de Repsol en el capital de ODF Energía marca un punto de inflexión en la trayectoria de una de las comercializadoras independientes con mayor recorrido del mercado español. Tras más de dos décadas de actividad, la compañía afronta una nueva etapa en la que refuerza su modelo sin renunciar a su esencia: cercanía, canal profesional y crecimiento sostenido. Al frente de esta fase se sitúa Manuel Lustres Nieto, director general de ODF Energía, quien analiza en esta entrevista los retos, oportunidades y prioridades estratégicas del proyecto.
“La sensación es de orgullo”, reconoce Lustres al hablar de la operación por la que Repsol adquiere el 70% del capital. “Que una compañía como Repsol apueste por nosotros, después de 20 años en el sector, es un respaldo enorme al trabajo realizado desde el socio fundador, Sergio Palmero, hasta todo el equipo directivo”. En un contexto energético especialmente volátil, la llegada del nuevo socio aporta, según explica, dos elementos clave: estabilidad y ambición. “Ahora podemos abordar proyectos pensando en el largo plazo, con más certezas y menos prudencia forzada”.
Lejos de suponer un giro radical, esta nueva etapa representa una aceleración de planes que ya estaban definidos. “No hay un cambio de estrategia de 180 grados. Se trata de reforzar lo que funciona, mejorar procesos y sacar adelante iniciativas que estaban en el cajón porque el contexto no lo permitía”, señala, recordando los años especialmente difíciles que ha vivido el sector para las comercializadoras independientes.
El canal profesional, eje del modelo
ODF Energía mantiene una apuesta clara por el segmento B2B, con especial foco en pymes, y por un modelo de venta indirecta basado en asesores y consultores energéticos. “No trabajamos el B2C. Nuestro negocio crece cuando crece el negocio de otras personas. Es una relación de persona a persona, un win-win”, afirma Lustres.
En un mercado cada vez más complejo, el papel del asesor resulta, a su juicio, imprescindible. “El precio es importante, pero no lo es todo. Hay que analizar potencia, servicios de ajuste, facturación, gestión de incidencias, switching… Para una pyme es difícil hacerlo sola. El consultor filtra, explica y acompaña”.
Esta filosofía explica el éxito del programa Fideliza y Crece, una iniciativa pensada no tanto para combatir la rotación —“nuestra cartera es muy fiel, con relaciones longevas”— como para premiar la confianza y compartir valor. “Queremos ir más allá de comisiones e incentivos. Es casi como darles mini participaciones del proyecto para que se sientan parte de él”.
La acogida del programa ha sido notable: en apenas unos meses, la compañía ha incorporado más de 80 nuevos canales. Lustres lo atribuye tanto al relanzamiento comercial tras la entrada de Repsol como al atractivo de asociarse a “la mayor compañía retail de España”, un factor que aporta seguridad y visión de futuro a colaboradores y clientes.
Equilibrio, calidad y transparencia
Sobre la sostenibilidad del modelo retributivo, el director general defiende un enfoque equilibrado. “No hablamos de condiciones especialmente agresivas, sino ajustadas al mercado. El equilibrio entre lo que recibe el cliente y lo que recibe el asesor es clave. De nada sirve una gran red si el producto no acompaña, o al revés”.






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