Los países en desarrollo reciben apenas una décima parte del dinero que necesitan para protegerse frente a los efectos del cambio climático, mientras el planeta se encamina a superar el umbral de 1,5 grados de calentamiento respecto a los niveles preindustriales, ha alertado la ONU.
En su 'Informe sobre la Brecha de Adaptación 2026', el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con sede en Nairobi, calcula que estos países necesitan unos 305.000 millones de dólares anuales hasta 2035 para hacer frente a sequías, inundaciones, olas de calor, incendios y otros impactos climáticos.
Sin embargo, la financiación pública internacional enviada por los países desarrollados para adaptación alcanzó solamente entre 28.200 y 31.700 millones de dólares en 2024, último año con datos disponibles, apenas unos 1.000 millones más que en 2023.
"El mundo no está preparado para adaptarse a las condiciones climáticas actuales, y mucho menos para lo que traerá superar los 1,5 grados", advirtió la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, sobre un límite que el Acuerdo de París (2015) recomienda que no se rebase.
El informe se publica a pocos días del inicio de la cumbre del clima de la ONU (COP31) que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya (Turquía).
"En la COP31 sobre el clima, en Turquía y más allá, las naciones deben centrarse en intensificar sus esfuerzos para alcanzar la aspiración -planteada en la COP30- de triplicar la financiación para la adaptación de aquí a 2035; siendo conscientes, al mismo tiempo, de que será necesario ir aún más lejos para salvar vidas, evitar pérdidas y daños, y proteger las economías", subrayó Andersen.
Una brecha que seguirá abierta
Las necesidades calculadas por los planes climáticos y de adaptación de 155 países en desarrollo se sitúan entre 255.000 y 328.000 millones de dólares anuales durante la próxima década, mientras los modelos empleados por el PNUMA arrojan una estimación cercana a los 320.000 millones.
Además, estas cifras excluyen en gran medida las necesidades propias del sector privado, que podrían llegar a casi duplicar el monto total necesario.
La carga resulta especialmente elevada para los países de ingresos bajos, donde las necesidades de adaptación equivalen a alrededor del 4% de su producto interior bruto (PIB).









Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios