7 comentarios publicados España afronta un importante déficit de almacenamiento energético que pone en riesgo la integración de las energías renovables y la estabilidad futura del sistema eléctrico, según el informe presentado este jueves por PwC, que reclama acelerar el desarrollo de nuevas infraestructuras, especialmente de centrales hidroeléctricas de bombeo, para acompañar el crecimiento de la generación limpia. La consultora advierte de que el país dispone de una capacidad de almacenamiento muy inferior a la de otros mercados con una penetración renovable comparable, pese a que España se sitúa entre los líderes europeos en generación renovable.
El estudio sostiene que el almacenamiento se ha convertido en un elemento imprescindible para garantizar el éxito de la transición energética, al aportar firmeza, flexibilidad y capacidad para absorber los excedentes de producción renovable que cada vez se producen con mayor frecuencia. En este contexto, PwC defiende que el bombeo hidráulico desempeña un papel estratégico por su mayor capacidad de almacenamiento, su larga vida útil y su contribución a la estabilidad de la red, aunque insiste en que debe desarrollarse de forma complementaria con las baterías.
Funcionamiento al límite
La consultora alerta de que el bombeo existente está funcionando prácticamente al límite de sus posibilidades para integrar la creciente producción renovable. Según recoge el informe, la capacidad instalada apenas ha variado en los últimos años, mientras que la energía gestionada por estas instalaciones se ha triplicado, lo que evidencia que el margen de absorción disponible está prácticamente agotado. Esta situación coincide con un fuerte incremento de la potencia fotovoltaica instalada y con un aumento de los vertidos de energía renovable que no puede ser aprovechada por falta de capacidad de almacenamiento.
PwC recuerda que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) contempla alcanzar 23 gigavatios de almacenamiento para facilitar una penetración renovable superior al 80% en el mix eléctrico, con un reparto equilibrado entre baterías y almacenamiento de larga duración, fundamentalmente bombeo. Sin embargo, considera que el ritmo actual de desarrollo no permitirá alcanzar estos objetivos si no se corrigen los obstáculos regulatorios y administrativos que afectan especialmente a esta tecnología.
El informe subraya que mientras las baterías están recibiendo un importante impulso regulatorio y administrativo, con medidas como la eliminación de determinados trámites de evaluación ambiental para proyectos hibridados con plantas renovables, los proyectos de bombeo siguen enfrentándose a procedimientos complejos, dificultades para obtener concesiones hidráulicas y una señal de inversión insuficiente. A ello se suma una distribución de las ayudas públicas claramente favorable a las baterías, tanto por volumen de fondos como por intensidad de las subvenciones recibidas.
PwC también advierte de que el despliegue actual de baterías está respondiendo principalmente a criterios de disponibilidad de acceso a la red y de oportunidad comercial, más que a las necesidades técnicas del sistema eléctrico. Según la consultora, muchas de estas instalaciones se concentran junto a parques fotovoltaicos para mejorar su rentabilidad, cuando las necesidades de estabilidad, control de tensión o servicios de red requieren una planificación territorial más equilibrada.
Desde el punto de vista económico, el informe concluye que el bombeo ofrece un mayor beneficio para la integración renovable. Los análisis realizados por PwC muestran que un gigavatio de bombeo puede mejorar el precio capturado por la energía fotovoltaica aproximadamente el doble que una batería de cuatro horas de duración, gracias a su mayor capacidad energética y a que puede operar durante muchas más horas con diferenciales de precios más reducidos. En cambio, alerta de que las baterías tienden a canibalizar sus propios ingresos conforme aumenta su penetración en el mercado, una tendencia que ya se observa en países como Estados Unidos, Australia o Alemania.
Diferencias relevantes
El informe también destaca que ambas tecnologías presentan diferencias relevantes en aspectos como la firmeza de suministro, la prestación de servicios de ajuste, el control de tensión o la capacidad de recuperación del sistema eléctrico tras un apagón. En estos ámbitos, PwC considera que el bombeo ofrece ventajas derivadas de su mayor duración, su elevada disponibilidad y su aportación de inercia física al sistema, mientras que las baterías destacan por su rapidez de respuesta y su facilidad de implantación.
Durante la presentación del estudio, el socio responsable de Energía de PwC, Óscar Barrero, insistió en que el informe no plantea una sustitución de una tecnología por otra. "En ningún caso" recomienda desarrollar únicamente centrales de bombeo, afirmó, ya que tanto las baterías como el almacenamiento hidráulico "tienen que ser muy complementarios". A su juicio, un desarrollo excesivamente desequilibrado hacia una sola tecnología podría volver a generar distorsiones en el mercado, reducir la rentabilidad de las inversiones y dejar sin cubrir las necesidades reales del sistema eléctrico.
PwC concluye que España aún está a tiempo de corregir este desequilibrio gracias a su elevado potencial para desarrollar nuevos proyectos de almacenamiento, pero considera imprescindible adaptar la regulación, agilizar la tramitación administrativa y diseñar mecanismos que impulsen de forma equilibrada tanto las baterías como el bombeo para garantizar una transición energética segura, eficiente y capaz de integrar el crecimiento previsto de las energías renovables.
galan
09/07/2026