La danesa Ørsted presentó la solicitud ambiental federal para desarrollar Gippsland 1, un proyecto de energía eólica marina de hasta 2,8 GW frente a la costa del estado australiano de Victoria. Se trata del primero de dos desarrollos offshore previstos por la compañía en la región de Gippsland y uno de los proyectos más alejados de la costa, a unos 56 kilómetros, que competirán en la primera licitación de eólica marina del país.
Ørsted presenta la solicitud ambiental para el primero de sus dos proyectos eólicos marinos en Gippsland
El proyecto contempla la instalación de hasta 200 aerogeneradores, con alturas de hasta 350 metros, y el tendido de entre 90 y 120 kilómetros de cables submarinos

El proyecto contempla la instalación de hasta 200 aerogeneradores, con alturas de hasta 350 metros, y el tendido de entre 90 y 120 kilómetros de cables submarinos, aunque Ørsted aclaró que la capacidad final podría ser menor y que el desarrollo se realizará por etapas, en función de su viabilidad comercial y de la disponibilidad de infraestructura.

Australia aún no cuenta con parques eólicos marinos en operación, pero Victoria se ha fijado el objetivo de alcanzar 2 GW de capacidad offshore para 2032 y 9 GW para 2040, como parte de sus planes para pasar de los combustibles fósiles a las energías renovables y alcanzar un objetivo del 95 % de energía renovable para 2035.
Ørsted prevé completar los estudios de viabilidad a finales de 2027, con un plazo de construcción estimado de entre tres y cuatro años tras la obtención de los permisos, pero advierte que este cronograma podría prolongarse dependiendo de la fase de desarrollo.
Un cableado más costoso
Al ser el proyecto más alejado de la costa, los planes de cableado de Ørsted serán más costosos y complejos que los de sus vecinos más cercanos a tierra. El plan consiste en tender seis cables entre las áreas de licencia de viabilidad Greater Eastern y Aurora Green, y llegar a tierra cerca de la playa McGaurans, ya que a 9 km es la distancia más corta hasta el centro de conexión propuesto por VicGrid en Giffard.
Si no logra asegurar ese punto de llegada a tierra, Ørsted propone como alternativa la playa Reeves, situada más al sur. En todo caso, los cables se enterrarán desde el punto en que salen de las subestaciones marinas hasta su conexión en el centro de Giffard.
La iniciativa requerirá múltiples autorizaciones estatales y federales, ya que la zona se encuentra próxima a áreas de conservación marina y rutas marítimas clave. Según la empresa, las principales preocupaciones expresadas por la comunidad se centran en la protección ambiental, la convivencia con la pesca comercial, el impacto visual desde la costa y el respeto a los valores culturales indígenas.
No hay comentarios






Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios