SKF y RENERCYCLE avanzan en sostenibilidad industrial con el proyecto RenerOil4Wind, orientado a demostrar el potencial del reacondicionamiento de aceites usados en aplicaciones críticas del sector eólico. Esta iniciativa tecnológica se suma a la progresiva consolidación de RenerCycle en el norte de España como el socio de referencia indispensable para el desmantelamiento integral y el desarrollo de la economía circular en proyectos de repotenciación eólica.
Esta alianza empresarial responde a una necesidad estratégica: reducir residuos, optimizar recursos y acelerar la economía circular sin comprometer la fiabilidad operativa. La alianza combina la experiencia de SKF en fiabilidad, lubricación y operación industrial con la capacidad tecnológica de RENERCYCLE en soluciones de valorización.
Con la participación de RWE, STATKRAFT, ENHOL y ACCIONA ENERGIA, el proyecto ha validado soluciones para prolongar la vida útil del aceite industrial y reducir la dependencia de materias primas vírgenes.
Los ensayos con la tecnología SKF Double Separation Technology (comercialmente conocida por RecondOil) muestran una mejora significativa del aceite en servicio, eliminando contaminantes y manteniendo sus propiedades fisicoquímicas clave.
Los resultados obtenidos refuerzan la viabilidad técnica y ambiental de la iniciativa con una reducción superior al 90% de la contaminación sólida, alcanzando niveles de limpieza comparables a los de un aceite nuevo. Además, el menor potencial de formación de barnices contribuye a limitar causas críticas de degradación y fallo prematuro en multiplicadoras eólicas.
Con los datos recabados en esta iniciativa, SKF y RENERCYCLE refuerzan su posicionamiento en el mercado como aliados estratégicos de una industria eólica más eficiente, resiliente y de residuo cero.
Contexto: Un año clave para la consolidación de RenerCycle
El éxito del proyecto RenerOil4Wind consolida una tendencia de crecimiento para RenerCycle a lo largo de este año 2026. La compañía tecnológica, con sede en Pamplona y que cuenta con la primera certificación mundial ISO y el sello ZeroWaste (que acredita la recuperación del 99,4% de los materiales retirados), arrancó el ejercicio cerrando acuerdos comerciales de gran envergadura en el mercado local.
En enero de este mismo año, RenerCycle se adjudicó dos contratos clave con Grupo Enhol para acometer de forma integral el desmantelamiento y el reciclaje de tres parques eólicos históricos situados en Navarra (Caparroso, Serralta y San Gregorio). Estos trabajos, previstos para ejecutarse a lo largo del presente año, forman parte de ambiciosos procesos de repotenciación (repowering) que buscan sustituir 87 turbinas antiguas por un número drásticamente menor de aerogeneradores modernos de última generación (pasando, por ejemplo, de 42 a solo 6 unidades en la zona de Caparroso), maximizando la eficiencia energética por metro cuadrado y minimizando el impacto visual y territorial en la comunidad autónoma.
El reciclaje y el fin de vida eólico en Europa
El espectacular auge de la energía eólica, que ya supera con creces el teravatio de potencia instalada a nivel global, traslada ahora el foco de la sostenibilidad desde la fase de generación limpia hacia los dos extremos críticos de su ciclo de vida: la fabricación y el desmantelamiento físico de los parques que cumplen sus 25 o 30 años de actividad de diseño.
Aunque cerca del 85% o 90% del peso de un aerogenerador actual (compuesto fundamentalmente por acero, cobre y hormigón) es fácilmente reciclable mediante canales metalúrgicos tradicionales, el gran cuello de botella se sitúa en los componentes plásticos complejos y, muy especialmente, en las palas. Fabricadas a partir de composites termoestables como resinas, fibra de vidrio y fibra de carbono, separar estos materiales de manera rentable y limpia representa uno de los mayores desafíos industriales de la década.
Las proyecciones del sector estiman que decenas de miles de toneladas de palas eólicas serán retiradas de los parques europeos de manera inminente debido a las olas de repotenciación necesarias para cumplir los objetivos climáticos. Ante el riesgo latente de saturación de espacio y el desperdicio de recursos, la industria eólica continental abandera el compromiso de prohibir el desecho de palas en vertederos. Esta realidad obliga al mercado a transicionar con urgencia hacia tecnologías de reciclaje mecánico (trituración para materiales de construcción), térmico y químico (solvólisis para recuperar fibras puras), convirtiendo subproductos complejos en nuevos activos de valor para la economía circular.
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