8 comentarios publicados Uno de los problemas que tiene la vivienda es que no tiene donde conectarse para poder construirse y que sus futuros propietarios o inquilinos puedan disfrutar de suministro eléctrico.
Lo que no ha sucedido jamás en la historia del país del sol y el ladrillo, ahora tiene cerca de 350.000 viviendas sin poder conectarse a la red eléctrica y con cientos de promociones inmobiliarias paradas porque no tienen acceso a la luz. Ver para creer.
Los datos de acceso a la red eléctrica por parte del sector inmobiliario son llamativos. A finales de 2025, unos 2.100 MW de capacidad de conexión a la red fue rechazada para viviendas en toda España. Eso se traduce en unas 300.000-360.000 viviendas aproximadamente dependiendo de la potencia contratada.
Pero también se concedieron 2.400 MW de capacidad de la red para nueva vivienda y eso son 400.000 viviendas que deberían construirse y no se están haciendo. O al menos no todas.
Red colapsada
No es un problema de ahora, viene ya con los años. La red eléctrica está colapsada y no se le ha hecho mucho caso en los últimos ejercicios. Donde se ha puesto el foco es en la generación con la obsesión de descarbonizar el mix eléctrico mientras la demanda no ha subido lo que debía haberse incrementado y las redes no han recibido las inversiones necesarias para dar cabida a nueva demanda.
Con todo ello, España se encuentra con un grave problema de vivienda, con escasez de oferta tanto para alquiler como para compra, con alta tensión de precios en grandes ciudades pero que se está trasladando también a otras zonas poblacionales, y sin gran solución a la vista, al menos en cuanto a red eléctrica y conexión se refiere.
El Ministerio para la Transición Ecológica abrió la puerta a que a la hora de dar el acceso y conexión las promociones inmobiliarias y servicios como hospitales tuviesen algún tipo de preferencia respecto a otros sectores económicos como los centros de datos o grandes industrias consumidoras. Pero de momento, las cosas de Palacio van despacio. La Planificación a 2030 se tiene que aprobar y se comprobará si de verdad se aceleran las conexiones de nuevas viviendas o qué se hace.
Soluciones
Desde el sector inmobiliario también llevan años avisando a las administraciones de este freno. Por ejemplo, la Asociación de Promotores inmobiliarios de Madrid (ASPRIMA) publicó el año pasado un informe en el que señalaba ya estos graves problemas de acceso a la red eléctrica.
Así, el informe subraya que la falta de coordinación entre la planificación urbanística y la planificación eléctrica obliga a los promotores a asumir sobrecostes significativos y a esperar refuerzos de red que retrasan los proyectos y comprometen su viabilidad. Asimismo, prácticas actuales como las reservas de potencia excesivamente largas y rígidas, la duplicidad de validaciones administrativas o un reparto de costes que recae mayoritariamente en el promotor contribuyen a encarecer el precio final de la vivienda y a inmovilizar recursos.
El informe de ASPRIMA agrupa sus propuestas en cinco ámbitos de actuación prioritarios, que abordan de forma integral los principales cuellos de botella que hoy impiden conectar nuevos desarrollos residenciales a la red eléctrica en plazos razonables y a costes asumibles.
1. Capacidad y planificación de la red eléctrica
La capacidad de la red y la falta de integración entre la planificación eléctrica y el planeamiento urbanístico obligan a los promotores a asumir refuerzos imprevistos, con sobrecostes y retrasos significativos. Para corregir esta situación, el informe propone flexibilizar los límites de inversión en redes, impulsar inversiones anticipatorias que permitan atender la demanda residencial futura y priorizar las infraestructuras eléctricas vinculadas a desarrollos con planeamiento definitivamente aprobado. Asimismo, plantea crear mecanismos estables de coordinación entre administraciones, distribuidoras y promotores para alinear los calendarios urbanísticos y eléctricos desde las fases iniciales.
2. Optimización de la red existente
En un contexto de saturación de la red, el informe propone introducir criterios de prioridad en el acceso y conexión para usos de interés social y baja movilidad geográfica, como la vivienda, frente a otros usos que pueden desplazarse con mayor facilidad. Además, plantea un modelo de acceso flexible y progresivo que permita reservar la potencia necesaria para todo el desarrollo, pero activarla de forma gradual conforme avanza la urbanización, evitando el bloqueo de capacidad durante años. A ello se suma el aprovechamiento del potencial de flexibilidad de la demanda residencial mediante incentivos que permitan gestionar consumos en momentos puntuales.
3. Agilización de la tramitación administrativa
El informe identifica la burocracia, las dobles validaciones y la falta de coordinación administrativa como uno de los principales frenos al desarrollo residencial. Para reducir tiempos e incertidumbre, ASPRIMA propone alinear la validez de los informes de viabilidad eléctrica con la tramitación urbanística, implantar una ventanilla única autonómica de urbanismo eléctrico con silencio administrativo positivo y fijar plazos máximos y sancionables para la emisión de propuestas de conexión por parte de las distribuidoras. El objetivo es eliminar duplicidades, ganar previsibilidad y acortar de forma efectiva los plazos de tramitación.
4. Certidumbre en la ejecución de infraestructuras
La falta de definición temprana de subestaciones, centros de transformación y redes genera problemas de disponibilidad de suelo y de potencia reservada, que comprometen la viabilidad de los proyectos incluso en fases avanzadas. Para evitarlo, el informe propone incorporar de forma vinculante la localización y dimensión de las infraestructuras eléctricas en los instrumentos de planeamiento, así como simplificar su ejecución mediante la declaración responsable cuando las obras estén incluidas en proyectos de urbanización aprobados. Además, plantea mejorar la transparencia mediante una plataforma digital pública que permita el seguimiento en tiempo real de los expedientes.
5. Coste y dimensión de las infraestructuras eléctricas
ASPRIMA advierte de que el modelo actual de reparto de costes traslada al promotor inversiones en infraestructuras de carácter troncal o de utilidad pública, encareciendo el precio final de la vivienda. El informe propone que estas infraestructuras sean financiadas a través del sistema eléctrico, limitando al promotor los costes de redes internas y de uso exclusivo. Asimismo, plantea revisar los criterios de dimensionamiento de potencia para ajustarlos a la demanda real y a la progresividad de la electrificación, evitando sobredimensionamientos que agotan capacidad de red y elevan innecesariamente los costes.
“Estas medidas combinan soluciones regulatorias y operativas para acelerar la conexión de nuevos desarrollos, reducir costes y aportar certidumbre tanto a promotores como a las administraciones”, señala Jorge Ginés, director general de ASPRIMA. “Priorizar la vivienda como un uso de interés social dentro de la planificación eléctrica y simplificar los trámites es clave para desbloquear miles de viviendas y optimizar la inversión en red”.
En definitiva, se necesita dar un empujón para que la construcción de nueva vivienda sea una realidad y es necesario impulsar su conexión y acelerar la tramitación.
OAcosta
05/10/2026