El Gobierno canadiense confirmó este miércoles el primer acuerdo de suministro a largo plazo de gas natural licuado (GNL) a Europa, con un contrato entre el proyecto Ksi Lisims LNG y la empresa estatal alemana SEFE.
El ministro canadiense de Energía y Recursos Naturales, Tim Hodgson, anunció en Vancouver que SEFE (Securing Energy for Europe) adquirirá un millón de toneladas anuales de GNL durante un periodo de hasta 20 años, con entregas previstas a comienzos de la década de 2030.
El acuerdo, cuya existencia había sido avanzada el martes por medios locales, convierte a Alemania en el primer comprador europeo de gas natural licuado canadiense y supone un nuevo paso en los esfuerzos europeos por reducir la dependencia energética de Rusia tras la invasión rusa de Ucrania.
SEFE era anteriormente una filial de Gazprom y fue nacionalizada por el Gobierno alemán tras el inicio del conflicto.
Hodgson afirmó que el pacto “es mucho más que energía” y lo vinculó con la estrategia del Gobierno del primer ministro Mark Carney de fortalecer la soberanía económica canadiense y ampliar el comercio fuera de Estados Unidos.
El ministro añadió que el mundo demanda cada vez más energía canadiense “fiable y de bajas emisiones”.
El GNL entre Canadá y Alemania
El proyecto Ksi Lisims LNG está impulsado por la nación indígena nisga’a, la compañía Western LNG y Rockies LNG, un consorcio de productores de gas del oeste del país.
La instalación prevista será una planta flotante de licuefacción y exportación situada en la costa norte de Columbia Británica, con capacidad para producir hasta 12 millones de toneladas anuales de GNL.







Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios