Almacenamiento, digitalización y datos: la apuesta de DNV para el futuro energético
La consultora ha lanzado ahora en España una herramienta, denominada HERO, con la que optimiza los ingresos de los activos renovables con almacenamiento
En un contexto donde las energías renovables crecen rápidamente, y las variables de oferta, demanda y meteorología se combinan para generar alta volatilidad, el almacenamiento energético y el análisis avanzado de datos se perfilan como piezas claves. DNV quiere jugar un papel activo en ese cambio, de la mano de expertos como Valentín Albinet, consultor principal en el equipo de Análisis del Mercado Energético, con quien conversamos sobre claves técnicas y de mercado que están transformando el sector.
“La hibridación brinda una ventaja competitiva real”
Para Albinet, un modelo híbrido de generación, combinando solar o eólica con almacenamiento, no es solo una herramienta técnica, sino una fuente de ventaja competitiva. Según su experiencia, en mercados tan diversos como EEUU, Chile y Europa, “permite aprovechar de mejor forma la energía disponible con plantas solares y eólicas, sobre todo en escenarios de curtailment o precios bajos/negativos, además de evitar pérdida de valor en situaciones cada vez más frecuentes y que subraya seguirán ocurriendo con mayor frecuencia en los próximos años.”
El almacenamiento “se nutre de la volatilidad de los precios del mercado”, actuando como colchón ante excesos de generación solar o eólica, y como puente para maximizar ingresos cuando los precios se recuperan. Esa dualidad (gestión técnica + gestión de valor) convierte al almacenamiento en un activo estratégico.
Herramientas digitales que hacen viable la apuesta
Una de las claves de esta estrategia es la digitalización y la capacidad de modelar diferentes escenarios. Albinet menciona especialmente la herramienta propia de DNV llamada HERO. Implementada en EEUU desde hace años y recientemente en España, ha demostrado su valor al soportar decisiones de inversión en proyectos de baterías. Permite hacer una co-optimización entre varios mercados sobre la base de distintos escenarios de evolución del sistema eléctrico, con sensibilidad ante decenas de perfiles meteorológicos.
“HERO ha permitido soportar la toma de decisión de inversión de proyectos de batería gracias a la valoración de aquellos activos”. La compañía integra otras soluciones digitales “data-driven” a través de su unidad de monitorización de renovables, la antigua Green Power Monitor (GPM), como GPM Horizon, Solcast o Solar Farmer, para operar activos renovables y almacenamiento con datos precisos, históricos y proyectados.
Imagen: DNV
Esta digitalización, explica Albinet, dota al sector de renovables de “inteligencia operativa” para medir tanto los beneficios como los riesgos, lo que facilita la bancabilidad de los proyectos. En otras palabras: da al sector financiero los elementos técnicos y cuantitativos necesarios para financiar inversiones en baterías, híbridos o proyectos de circularidad energética.
Albinet anticipa que, a medio plazo, la volatilidad de los precios de mercado va a aumentar. Para la generación convencional esto supone un riesgo de precios desfavorables e ingresos inciertos pero, para la nueva generación renovable, la situación se complica aún más: los ingresos capturados pueden caer por debajo de la media, afectando la rentabilidad.
El almacenamiento emerge por tanto como factor de mitigación de riesgo y habilitador de inversión. Al “nutrirse de la volatilidad”, un sistema con almacenamiento puede aprovechar precios altos, o reducir pérdidas cuando los precios son negativos. Ofrece así mismo una solución técnica a los problemas que inducen curtailment, haciendo viable la operación de renovables incluso en contextos difíciles, y reduce la barrera de entrada para nuevas plantas pues sin almacenamiento, la incertidumbre puede desalentar inversión.
Imagen: DNV
Digitalización, datos y gobernanza: una evolución necesaria del sector
La digitalización lleva más de una década abriéndose paso en el sector energético, y empresas como DNV han acompañado ese proceso desde distintas vertientes: monitorización de activos renovables, análisis de datos operativos, previsión de mercados o evaluación de riesgos. Según explica Valentín Albinet, esta combinación de herramientas y metodologías ofrece hoy una visión más completa sobre cómo interactúan la generación, el almacenamiento y la operación del sistema eléctrico con aspectos regulatorios, de gobernanza y de reporting.
Albinet señala que esta evolución no responde únicamente a desafíos técnicos inmediatos, sino a un contexto más amplio en el que el sector energético debe adaptarse a nuevas exigencias: mayor transparencia, trazabilidad de los datos, resiliencia operativa y una gestión más anticipada del riesgo. En ese marco, las plataformas de datos y los modelos analíticos avanzados se están convirtiendo en piezas centrales para tomar decisiones fundamentadas.
El futuro del sistema energético, apunta, ya no depende solo de seguir instalando capacidad renovable, sino de combinar esa generación con almacenamiento inteligente y un uso cada vez más sofisticado del dato. La integración entre tecnología y análisis de mercado se plantea como un camino para mejorar la rentabilidad de los proyectos, reducir riesgos, facilitar el acceso a financiación y responder a unas expectativas regulatorias y de clientes en constante evolución.
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