Ningún comentario Las acciones de BP subían alrededor de un 1% en las primeras horas de la sesión del viernes, en línea con la evolución del Brent y del resto del sector petrolero. La reacción del mercado reflejaba la confianza de los inversores en que la compañía mantiene el rumbo de su estrategia financiera, centrada en reducir deuda y desprenderse de activos no estratégicos.
A diferencia de competidores como Shell, TotalEnergies o Repsol, que han anunciado nuevos programas de recompra de acciones, BP mantiene suspendida esta vía de remuneración al accionista. La petrolera británica ha decidido concentrar sus esfuerzos en reforzar su balance y recuperar flexibilidad financiera antes de retomar una política de distribución de capital más ambiciosa.
La compañía mantiene, además, su objetivo de limitar las inversiones anuales a entre 13.500 y 14.000 millones de dólares en 2026, frente a los 14.500 millones invertidos en el ejercicio anterior. A esta disciplina inversora se suma un objetivo de 8.000 millones de dólares en ingresos por rotación de activos, una cifra que incluye los 6.000 millones previstos por la venta de su división de lubricantes industriales Castrol.
BP mantiene la reducción de deuda como prioridad estratégica
La principal prioridad de BP es reforzar su posición financiera para ganar capacidad de maniobra a lo largo del ciclo económico, mantener la inversión en sus negocios y garantizar el pago del dividendo. La consejera delegada de BP, Meg O’Neill, comentó en la presentación de resultados ‘’estamos construyendo una compañía que sea resiliente a un escenario de precios bajos del petróleo’’.
La petrolera se ha comprometido a reducir su deuda neta hasta un rango de entre 33.000 y 35.000 millones de dólares a finales de 2026, frente a los 44.300 millones registrados al cierre del tercer trimestre. De esta manera, la petrolera adelanta su objetivo de deuda para 2027 en casi un año.
Para conseguir ese objetivo, BP espera obtener alrededor de 7.000 millones de dólares en ingresos procedentes de desinversiones y una reducción del capital circulante de aproximadamente 500 millones en el último trimestre. La compañía prevé, además, unas inversiones de entre 4.000 y 4.500 millones de dólares durante este periodo.
El cierre de la venta de Castrol, inminente
Su segunda línea de actuación pasa por simplificar su cartera de activos y acelerar las desinversiones. En los últimos meses, la compañía ha avanzado en este proceso con varios acuerdos. En septiembre anunció la cesión del 50% de su participación en Tupinambá y otro acuerdo para desprenderse del 30% de Conifer.
Entre las operaciones pendientes de cerrar destaca la venta del 65% de Castrol, la mayor desinversión anunciada hasta la fecha por la compañía, cuyo cierre podría producirse próximamente. También continúa el proceso de desinversión en Lightsource bp, junto con las operaciones de reducción de participaciones (farm-downs) en Paleogene y Bumerangue.
BP espera menos producción upstream en el cuarto trimestre
Para sus previsiones del último trimestre, BP contempla un precio del Brent de 110 dólares por barril y una cotización media del gas Henry Hub de 3 dólares por millón de unidades térmicas (MMBtu) para sus actividades de exploración y producción.
La compañía estima que su producción de upstream se situará entre 2,09 y 2,23 millones de barriles equivalentes de petróleo diarios. Esta previsión incorpora el impacto de las perturbaciones en Oriente Medio, la programación de actividades en bpx y una menor demanda estacional de gas.
El efecto del fenómeno meteorológico que está afectando al Golfo de México restaría además unos 20.000 barriles equivalentes diarios. Estos factores quedarían parcialmente compensados por la reducción en el número de interrupciones de producción respecto a las registradas en trimestres anteriores.
BP anticipa menores márgenes de refino y una caída de los volúmenes de productos
En el negocio de downstream, BP prevé que el margen de refino se sitúe en 40 dólares por barril durante el trimestre, frente a los 46,7 dólares registrados en el periodo anterior. Esta evolución apunta a una moderación de los márgenes respecto a los máximos recientes, en línea con las perspectivas trasladadas por otras compañías del sector.
La petrolera también espera una reducción de los volúmenes de productos refinados, que se situarían entre 1,16 y 1,21 millones de barriles diarios, frente a los 1,396 millones del trimestre precedente. Esta previsión tiene en cuenta la desconsolidación de la refinería de Gelsenkirchen durante todo el periodo y un mayor volumen de actividad de mantenimiento en las refinerías.
La debilidad no se limita al negocio de refino. BP también anticipa menores volúmenes en sus actividades de comercialización y marketing, como consecuencia de la ralentización de la demanda y de una mayor contención del gasto por parte de los consumidores.
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