La petrolera BP anunció resultados un 20% por encima de las estimaciones del consenso del mercado, debido a resultados mejores de los previstos en su división de trading. Estos resultados serán difíciles de repetir en próximos trimestres y están justificados por las circunstancias excepcionales del primer trimestre, en cuanto a volatilidad del precio del crudo y de los márgenes de refino.
La presentación de resultados de ayer fue la primera oportunidad de la nueva consejera delegada Meg O’Neill de responder a las preguntas de analistas. Apoyada por su equipo directivo, ya conocido por los inversores, hizo partícipe al mercado de sus primeras decisiones organizativas y de sus prioridades a corto plazo. La acción cerró ayer con un avance del 1%.
Decisiones y prioridades del nuevo equipo gestor
La primera decisión de la nueva consejera delegada ha sido reorganizar BP con una estructura definida de upstream y downstream, en comparación con múltiples divisiones en el pasado más reciente. Esta simplificación, que desplaza las actividades de refino al downstream, va a permitir al grupo redefinir las formas de trabajar y garantizar que la responsabilidad recaiga en quien corresponde, además de simplificar y acelerar la toma de decisiones.
Una de las principales prioridades de la nueva consejera delegada es arreglar el balance del grupo, de manera que la petrolera vuelva a estar en posición de invertir en crecimiento. En esta línea, la consejera delegada mantuvo el conocido plan de reducir la deuda neta hasta un rango de 14.000 a 18.000 millones de dólares para finales de 2026, frente a los 25.300 millones de dólares de deuda neta al final del primer trimestre, pero sin incluir todavía la venta de Castrol. Las inversiones para este año se han reducido a un rango de 13.000 a 13.500 millones de dólares, desde los 14.500 millones gastados el año pasado, como parte de esa disciplina financiera.
Aunque esperado por los inversores, se anunció que no se refinanciarán 4.300 millones de dólares en bonos híbridos, con vencimientos en los próximos 20 meses. Se cumple así con la primera medida propuesta, que es reducir los pagos que se hacen al pasivo del grupo, incluyendo el pago de cupones de bonos. No se trata, por tanto, de cancelar anticipadamente deuda y bonos a un coste mayor, sino de no refinanciarlos a la fecha de vencimiento.
Algunas reflexiones interesantes de la consejera delegada
La consejera delegada dejó muy claro que su objetivo es darle la vuelta a la petrolera y eso incluye que la actividad de producción de crudo comience a crecer. Con una de las vidas medias de reservas más baja del sector, el grupo quiere alcanzar una tasa de reposición de reservas del 100% para el año 2027.
Se ha fijado como objetivo adicional generar mejores rendimientos para los accionistas. Esto requerirá disciplina a la hora de invertir en los activos más rentables que generarán flujos de caja sostenibles, impulsando el valor del grupo a largo plazo. Esto afecta a activos en exploración y producción situados en las mejores cuencas del mundo.
Shell más avanzada en cuanto a reasignación de capital
Frente a un BP más concentrado en extraer valor de su actual cartera de activos, Shell ha decidido avanzar en su estrategia de reasignar capital a través de una atractiva operación. La compra de la canadiense ACR Resources es su respuesta a los inversores que no veían el destino de su activa campaña de ventas de activos de los últimos años, tras detectar un total de activos valorado en 45.000 millones de dólares que no estaban rindiendo lo esperado en 2020.
Después de más de dos años mirando los activos de la canadiense, el momento de la operación no podía ser mejor. Shell se ha comprometido a utilizar sus acciones, en máximos históricos de los últimos diez años, para pagar el 75% del capital de una compañía infravalorada en Bolsa. El 25% del capital lo pagará en efectivo.
La operación es expansiva para Shell en términos de flujos de caja operativos desde el primer año de consolidación. Además, le permite mantener un rango de inversiones anuales del grupo entre 20.000 y 22.000 millones de dólares inalterado, tras incorporar ACR Resources, que en este año tiene previsto invertir entre 1.800 y 1.900 millones de dólares.
Además de sinergias de unos 250 millones de dólares anuales, Shell se ha comprometido a maximizar el valor de la canadiense, sobre todo, su producción de líquidos de esquisto, a través de la maquinaria de trading y comercialización del grupo, dando salida a la creciente producción a precios internacionales, además de poner a Shell como líder en el mercado de producción de GNL canadiense.
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