Las autoridades de Bulgaria han iniciado la construcción de una presa de contención de entre 250 y 300 metros de longitud en el río Danubio con el objetivo de asegurar el caudal necesario para la refrigeración de la central de Kozloduy, la única planta nuclear del país.
En declaraciones a la televisión pública BNT, la ministra de Energía búlgara, Iva Petrova, confirmó que las obras de la infraestructura hidráulica se prolongarán entre 10 y 15 días.
La medida se adopta cuatro días después de que se procediera a reducir la potencia de uno de sus dos reactores de la instalación debido al nivel críticamente bajo del río, provocado por la grave sequía que afecta a Europa Central.
El pasado viernes, la bajada del caudal del Danubio —con cotas de hasta -125 centímetros respecto al nivel cero de navegación a la altura de la ciudad de Ruse— obligó a recortar la potencia de la unidad 5 de la planta en aproximadamente un 12 %, rebajando en un 6% de la capacidad total de la central.
El otro reactor en activo, la unidad 6, continúa funcionando al 100% de sus 1.000 megavatios (MWde capacidad.
La sequía y Kozloduy
Aunque el nivel del agua experimentó una ligera recuperación este lunes hasta los -122 centímetros cerca de Ruse, la situación sigue siendo "compleja y dinámica", según admitió Petrova.
La leve mejoría ha permitido elevar la carga de la unidad 5 al 94% de su rendimiento habitual.
A la escasez de agua se suma la acumulación masiva de algas a la entrada de las estaciones de bombeo que refrigeran las turbinas secundarias.






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